Es necesario lograr que nuestra razón, emociones, sentimientos y razón se articulen permitiéndonos la coordinación consciente de nuestros pensamientos, palabras y acciones.

Una perla cotidiana nos dicta que “la paciencia es más que la habilidad de saber esperar, de mantener una buena actitud durante dicha espera”.

Cuentan que no se puede cometer el mismo error durante dos ocasiones, ya que la segunda vez no es un tema de equivocarnos inconscientemente sino de una decisión consciente e incoherente.

El Texto de Textos nos revela en I de Juan 5:4, “esta es la victoria que vence al mundo: nuestra fe”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!