Día 14 de la Cuenta del Omer

El Texto de Textos nos revela en Deuteronomio 32:1, “Escuchad, cielos, y hablaré; Y oiga la tierra los dichos de mi boca”.

La vaca roja tiene que ver con la redención definitiva y por lo tanto la venida del Mesías, texto que en hebreo nos lleva a la ofrenda Parashá Pará el cual se lee como recuerdo que el Mesías mismo está cerca y este es la máxima redención de Israel y del mundo. Para la tradición Judía hay ocho formas en que la vaca roja se relaciona con la redención mesiánica definitiva: la Mishná enseña que solo nueve novillas rojas han sido preparadas en la historia y que Moisés preparto la primera. Se hablan de otras siete en donde los sumos sacerdotes han tenido una enorme relevancia para dicho proceso de preparación.

Esta claro que el Mesías preparará la décima novilla roja que debe coincidir para ello con la tercera reconstrucción del templo. Por ello hoy las oraciones de ellos se enfocan en que el Mesías venga. Lo cual para los creyentes se debe entender como una invitación a buscar nuestra limpieza permanente ante las impurezas siendo una de ellas por ejemplo la aspersión de agua que de alguna forma tiene que ver con el el proceso que el profeta Ezequiel se refería como a la santificación del nombre del Creador que redime a Israel del exilio a través del Mesías.

Limpieza espiritual que para algunos tiene ver con nuestra peregrinación y reencuentro de los exiliados que retornaran a Israel, para otros con comer del cordero de Pesaj y para nosotros los creyentes la eliminación de los efectos de la muerte insinuándosenos así un futuro eterno cuando los muertos serán resucitados como parte de toda la redención mesiánica. De allí que la resurrección de Jesucristo es nuestra prueba de que tendremos una resurrección corporal y que por lo tanto nuestra esperanza solo debe estar depositada en la fe en Jesucristo.

Los creyentes tenemos muy claro que cuando venga el Mesías, todos los misterios se revelarán y por ende esa labor diaria que hacemos para nuestra rectificación producto de la deficiencia espiritual provocada por el pecado se redimirá gracias a este trabajo. Restauración de todas las deficiencias espirituales que parte tanto del amor como del perdón el mismo que gracias a la misericordia divina se aplica incluso para nuestro pecados más severos, no podemos obviar que el perdón es una promesa de la redención.

Redención que a la vez se logra con la expiación de nuestros pecados la cual también tiene diferentes formas de ser entendida. Por ejemplo la muerte de los justos también trae expiación, Kapará, concepto que cierra la distancia entre la presencia de nuestro Creador y nosotros. De allí que los más sabios anhelan aquel día en que la presencia de nuestro Padre Celestial restaurará a la tierra y a nosotros de una manera completa gracias al poder de nuestro Mesías: Jesucristo.

 

El Texto de Textos nos revela en Santiago 5:16, “Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz”.

Oremos para que la Fe en el Mesías nos redima de nuestros Pecados.