Nuestros saberes son los cimientos con los cuales estructuramos más que nuestras creencias los propósitos de nuestras existencias.

Una perla cotidiana nos alerta que “no hay crisis, hay cambios, por lo que quien no cambia entra en crisis”.

Cuentan que todo lo que el ser humano ignora no existe para él, por eso el universo de cada uno se resume al tamaño de su saber.

El Texto de Textos nos revela en Romanos 1:20, “Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!