Día 17 de la Cuenta del Omer

El Texto de Textos nos revela en Deuteronomio 7:6, “Porque tú eres pueblo santo para el SEÑOR tu Dios; el SEÑOR tu Dios te ha escogido para ser pueblo suyo de entre todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra”.

El mes de Iyar, octavo mes del año civil y el segundo mes del año eclesiástico en el calendario hebreo es quizá uno de los más importantes para Israel como nación, mes que generalmente se encuentra entre abril y mayo del calendario gregoriano. Y es que en este mes Israel como Nación retorna a su tierra prometida en los últimos tiempos. Goy גוֹי, nación, es un concepto que aunque describe también a los egipcios, babilonios o asirios es una visión mesiánica en la que ninguna nación levantará la espada contra otra.

En aquellos días no tendremos diferencias de fondo entre judíos y gentiles y aunque siempre serán el pueblo elegido ellos han tenido la  responsabilidad como su tesoro especial de mantener históricamente su palabra entre las demás naciones idolatras y paganas. Además ellos son el canal de bendición para todos los pueblos de la tierra, por lo que todos hacemos parte de ese árbol genealógico que inicio con Abrahán del cual surgió Israel, del que finalmente nació el Mesías.

Pronto llegará momento de cumplir la profecía en la cual todas las naciones (goim) acudirán a Jerusalén para adorar al Señor en perfecta armonía, espacio que algunos estudiosos ya no fijan en este planeta en esta dimensión sino que trasladan a nuestro paraíso eterno. Lo importante entonces por ahora es ser como Moisés, fieles en esta la casa del Creador dando testimonio incluso de esas las cosas.

Por lo tanto Moisés autor de la Torá, nos guía a través de ella para librarnos de la esclavitud del pecado dejándonos los cimientos para ser fieles al Creador.  por ello es que Jesucristo quien es la misma Palabra nos pide seamos fieles a ella y así nos alejemos de esas rivalidades que como hermanos han marcado nuestras tradiciones. Rivalidad que incluso Moisés tubo que padecer con Aarón y Miriam, quienes no solo se burlaron de su esposa sino que le acusaron de acaparar poder, por ello como castigo por esta insubordinación, el Creador aflige a Miriam con lepra.

Atendamos a Moisés y a través de sus propuestas bendigamos a la nación de Israel sabiendo que como este patriarca debemos ser humildes para buscar solo la justicia divina sabiendo que no existen enemigos sino hermanos equivocados y por ello con nuestras oraciones sencillas y puras como las que nos enseño el mismo Moisés pidamos por la sanidad y paz entre todas las naciones la cual comienza en nuestros corazones.

El Texto de Textos nos revela en Romanos 11:24, “Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?”

Oremos por Israel y por todas las naciones para que nos hermanemos.