Regularmente oímos, ello porque nuestro sistema auditivo siempre esta capturando sonidos, pero otra escuchar, que es cuando abrimos nuestro ser para atender a los otros.

Una perla cotidiana nos dice que “la verdadera vida inicia cuando descubrimos que esta es única y digna de disfrutarla”.

Cuentan que quien no quiere oír, no escucha, aunque le gritemos, ya que quien realmente quiere entender lo hará incluso sin que hablemos.

El Texto de Textos nos revela en Juan 5:39, “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!