Día 20 de la Cuenta del Omer

El Texto de Textos nos revela en Ezequiel 40:2, “en visiones del Creador, El me llevó a la tierra de Israel y me puso sobre un monte muy alto, sobre el cual, hacia el sur, había una construcción parecida a una ciudad”.

El Día de la Independencia de Israel, llamado Yom HaAtzma’ut o Iom Haatzmaut, es la fecha en la cual se celebra y conmemora la Declaración de Independencia de Israel en 1948 volviendo a ser así ante las demás naciones un estado soberano, en un territorio que sin embargo sigue en disputa. Quizá por ello esta celebración del quinto día de Iyar de acuerdo con el calendario hebreo y que ha sido precedido Yom Hazikarón, el Día del Recuerdo de los Caídos en los Conflictos Israel, significa para algunos creyentes el comienzo del final de los días gracias al retorno de Jesucristo.

 

Este hecho sin embargo no es solo importante para el judaísmo el cual tuvo lugar sino para todos los creyentes que en ese quinto día del mes de Iyar del año 5708 del calendario Hebreo debemos consideran la pronta llegada del mesías a este planeta. Por ello es que esta festividad se celebra tanto en Israel como en la diáspora o Tefutzoth Israel y para ello se hacen servicios especiales en todas las sinagogas, así como en las calles donde hay desfiles militares, que se complementan con fiestas sociales y actividades conmemorativas.

 

En los primeros años de Israel, el rabinato decidió que este día debía ser conmemorado en la sinagoga recitando el Halel, Salmos de alabanza y leyendo una haftará especial, texto que se toma de alguno de los libros de los profetas de la Biblia. Pero para el movimiento religioso sionista en Israel, esto no era suficiente y crearon un libro de rezos especial, majzor para celebrar el Día de la Independencia. Después se incluyó el rezo de “Al Hanisim”, “Por los milagros”, que se dice en Purim y Janucá, en la liturgia del día. Por su parte, el movimiento Masortí, Conservador, integró Yom Ha’atzmaut en sus conmemoraciones religiosas y publicó una Hagadah diseñada para llevar la celebración a la casa.

Pero no para todos es una fiesta. Para algunos judíos, generalmente ultra ortodoxos, la creación de Israel no es un momento central en la historia judía moderna y no celebran Yom Ha’atzmaut. Algunos incluso ven su establecimiento como un pecado, ya que el pueblo judío no esperó al Mesías para que los lleve de regreso a la Tierra de Israel. Mas en todo caso estas y otras festividades enriquecen la memoria y los valores judíos a través de experiencias colectivas.

Por ende los creyentes debemos orar por Israel como nación, por ese pueblo de los escogidos y por la capital espiritual del mundo Jerusalén, la ciudad santa, anhelando de todo corazón que pronto regrese el Mesías y nos permita a todos vernos como hermanos y con su reinado establecer esa paz mundial que tanto anhelamos y que debe nacer desde nuestros corazones y expandirse a todos nuestros entornos gracias a que profesamos y practicamos los mandatos divinos.

El Texto de Textos nos revela en Apocalipsis 21:2, “Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, del Creador, preparada como una novia ataviada para su esposo”.

Oremos por Israel y nuestros hermanos Judíos.