Estamos inmersos en sociedades en donde todo tiene un precio, si un valor, lo que implica que le demos mucho mas aprecio a la vida y a los valores que le dan sentido a esta.

Una perla cotidiana nos dice que “la felicidad no llega cuando conseguimos lo que deseamos sino cuando disfrutamos lo que tenemos.

Cuentan que en una cotidianidad y ante las quejas repetidas, la amiga le dijo: ama tu realidad y veras cuanta belleza hay en ella”.

El Texto de Textos nos revela en Cantares 4:7, “Toda tú eres bella, amada mía; no hay en ti defecto alguno”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!