Realmente deberíamos asumir el reto de dar más hasta descubrir que tenemos más potencialidades de las que suponemos.

Una perla cotidiana nos expresa que “todos hemos recibido dones, pero hay quienes nunca han abierto ese paquete divino”.

Cuentan, que una abeja nos enseña que en cuarenta días de vida visita mil flores que producen una cucharada de miel, lo que implica valorar cada mínimo esfuerzo asumiendo que ello representa toda una vida.

El Texto de Textos nos revela en Josué 1:6, “esfuérzate y se valiente”

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!