Día 27 de la Cuenta del Omer

El Texto de Textos nos revela en Daniel 2:28, “pero hay un Creador en el cielo que revela los misterios”.

La movilidad en todos sus aspectos nos ha ido denotando la importancia de demarcar muy bien nuestros caminos y vías, dándole así a estos pictogramas significados que nos orientan y hasta identifican tanto con el entorno como con las situaciones que estos signos y símbolos expresan. Visión que además de darnos un esquema o representación nos enseña y guía gracias a que esas imágenes nos involucran internamente con lo que externamente esa figura nos comunica.

Desde esa mirada cada imagen o pictograma representa un objeto, un concepto que gracias a esa simbología se sintetiza con su mensaje y es por ello que se cree que dicho lenguaje no solo nos informa sino que le da un sentido a nuestras propias existencias. Recurso comunicativo de carácter visual, principalmente, que históricamente nos ubica en diversos contextos de nuestra vida diaria dándole significado así a esta aportándonos algo más que la información que necesitamos.

Mirada que aterrizada a conceptos de gematria y a sus interpretaciones nos sirve para entender entre otras cosas, que así como el aguijón que usa el pastor para tocar el animal con dicho instrumento para hacer que la oveja se mantenga en el camino por el indicado avance en dicho sentido, nosotros como humanos requerimos de estos símbolos y señales para ir desentrañando los mensajes de nuestro maestro Jesucristo, quien con sus manifestaciones ha buscado dirigir nuestra atención para que comprendamos de manera correcta la dirección que Él nos determina.

Permitámonos que se nos enseñe gracias a estos pictogramas divinos para que así como lo hizo Él con sus apóstoles, con su fardo, nos denote lo que requiere nuestra alma que aferrada a la materia no nos permite cambiar de rumbo y así atendamos su luz. Entendamos gracias al Espíritu Santo cada señal o pictograma que visionamos desde nuestro limitado lenguaje para que a través de esas imágenes y símbolos divinos obtengamos todos los datos que requerimos para comprender con más claridad los mensajes del evangelio.

Proceso formativo que puede presentarnos bloqueos, frenos, incluso la necesidad de una actitud pasiva o de reposo para que en esos espacios de recogimiento o de plegarias, nos puede aportar sus revelaciones divinas, las mismas que el mismo Jesucristo colgado en el madero nos dejó para dar inicio a un nuevo sentido espiritual para nuestras coexistencias, uno en donde Él espera pacientemente hasta que las condiciones sean propicias para ayudarnos, mientras el Espíritu Santo cumple con su rol en nosotros.

El Texto de Textos nos revela en Mateo 13:11, “y respondiendo Él, les dijo: Porque a vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no se les ha concedido”.

Oremos para que cada signo, símbolo e imagen en la que nos percibamos nos recree en la importancia de estar más y más cerca de Jesucristo.