La fidelidad como acto implica que nuestros pensamientos, palabras y acciones se propongan la felicidad de nuestra pareja.

Una perla cotidiana nos advierte que “quien nos enfada, nos domina”.

Cuentan que cuando le preguntaron al fiel esposo su secreto, comentó: – el éxito de nuestra relación no es el cómo nos vemos juntos sino el cómo nos comportamos por separado.

El Texto de Textos nos revela en Hebreos 13:4, “Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará el Creador”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!