Que importante que atendamos esa fuerza espiritual en vez de las milenarias dudas que han cogobernado nuestras coexistencias.

Una perla cotidiana nos reitera que “al Creador lo motiva más nuestra fe que nuestras quejosas necesidades”.

Cuentan que si hay oscuridad nuestro Creador es luz, si hay tormentas Él es paz, si hay debilidad Él es nuestra fortaleza y si hay soledad Él es nuestra compañía.

El texto de Textos nos revela en I de Juan 5:4, “Ésta es la victoria que vence al mundo: nuestra fe”.

Valoremos más nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!