Día 49 de la Cuenta del Omer

El Texto de Textos nos revela en Levítico 23:10, “Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega”.

Así como a diario nos alimentamos de diferentes productos especialmente para algunos de trigo, deberíamos espiritualmente nutrirnos con las palabras de vida que se nos ofrecen en el Texto de Textos. Relectura cotidiana que nos debe servir para que todo lo que pensemos, deseemos, digamos, hagamos e incluso omitamos este orientado por el Creador y su Santo Espíritu. Y es que entre más nos alejemos de dicha Luz y de todo lo que Él significa para nuestras vivencias más reinará el caos a nuestro alrededor.

De allí que hermosas tradiciones como la cuenta de omer deberían ser entendidas por nosotros de mejor forma, ya que no se trata solo de una antigua unidad de medida equivalente a cerca de mil trescientos gramos, usada en la época del Templo de Jerusalén o no de la ofrenda de grano o gavilla fruto de la gran cantidad que se recoge en estas fechas y que al agruparles se entienden como fardos, sino de todo una celebración que teniendo todo su simbolismo en aquellos días cuando el pueblo Judío tenia su Templo Sagrado y traían una ofrenda de cebada en el segundo día de Pesaj, de pascua, nos permite el consumo de los granos recién cosechados de la Palabra.

La cuenta de Omer de cincuenta días que terminan con la fiesta de Shavuot indica para ellos un importante período de crecimiento e introspección, como preparación a esta en recuerdo que los ancestros judíos como pueblo estuvieron parados en el Monte Sinaí para recibir la Torá, y como tal, requirieron de siete semanas de preparación luego de ser liberados de Egipto para ello y así a través de ella vivir conforme a los mandatos del Creador.

Así es como el Omer se cuenta todas las noches después del anochecer, treinta minutos después del ocaso, al comienzo del día judío, recitando para ello la bendición antes de contar: Baruj atá Adonay, Eloheinu Mélej haolam, Asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu al sefirat haomer, Bendito eres Tú, Dios, Rey del universo, Quien nos santificó con Sus mandamientos, y nos ordenó en relación a la cuenta del Omer nosotros podemos teniendo en cuenta o no esta tradición la importancia de reiterar nuestra gratitud a Él.

Los creyentes por ello podemos asumir mas que un recuento verbal de cada uno de los cuarenta y nueve días el prepararnos espiritualmente para leer y aprender de la Torá a. cada instante demostrando así que anhelamos que estos preceptos sean los que guíen nuestro diario vivir. Bajo esa perspectiva y atendiendo las enseñanzas dadas al pueblo Judío pero ahora guiados por el Espíritu Santo debemos caminar conforme a ese Texto de Textos que debe orientar todo lo que pensamos, decimos y hacemos.

El Texto de Textos nos revela I de Tesalonicenses 4:7, “Porque el Creador no nos ha llamado a impureza, sino a santificación”.

Oremos para ser guiados por la Torá: la Palabra del Creador.