Cada vivencia se acumula como un recuerdo y somos nosotros los que le damos a estas reflexiones el tinte de experiencia y por ende de crecimiento.

Una perla cotidiana nos ratifica que “el optimista siempre tiene un proyecto, el pesimista una excusa”.

Cuentan que en nuestras cotidianidades la experiencia apunta más que a lo que se ha vivido, a lo que usamos de ella para nuestra reflexión diaria de crecimiento. 

El Texto de Textos nos revela en Marcos 16:15, “vayan por todo el mundo y anuncien las buenas nuevas a toda criatura”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!