Mucho se nos invita a perdonar, pero poco parece comprendemos este termino que en su todo nos obliga a entender que el perdón como el amor no se recibe, se da.

Una perla cotidiana nos reitera que “a veces es necesario que algo se quiebre para que algo nuevo pueda surgir”.

Cuentan que perdonar se compone de dos palabras que nos invitan a perder y a donar lo que quizá se pueda traducir en soltar o dejar ir para poder restaurar y sanar.

El Texto de Textos nos revela en Lucas 7:47, “por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!