El libre albedrio como don no implica hacer lo que se nos venga en gana, sino aprender a dejarnos guiar por el Creador y sus mandatos.

Una perla cotidiana nos demuestra que “la vida nos pone las experiencias que necesitamos para que así desarrollemos nuestros dones”.

Cuentan que el quetzal es el ave que simboliza la plena libertad, debido a que esta muere en cuestión de horas si se le encierra en una jaula.

El Texto de Textos nos revela en Gálatas 5:13, “ustedes han sido llamados a ser libres; pero no se valgan de esa libertad para dar rienda suelta a sus pasiones”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!