El Texto de Textos nos revela en Deuteronomio 32:4, “la Roca! Su obra es perfecta, porque todos sus caminos son justos; el Creador de fidelidad y sin injusticia, justo y recto es Él”.

 

Lo fundamental nos invita a tener en cuenta la base, el fondo, el origen, la razón en que se asientan las cosas, siendo para nuestro caso la Fe ese insumo que plasma nuestras trascendentes visiones de vida y por lo tanto nuestras motivaciones al enhebrar esa confianza con la necesidad de obedecer los mandatos de nuestro Creador. Así es como la Fe debe entenderse como una experiencia que retroalimenta nuestras nuevas vivencias para que el amor, la liberación y el perdón sean parte de nuestras coexistencias.

 

Desde esa mirada los estudiosos creen que la novena Sefitor: Yesod, fundacíon, יסוד, es una de las más importantes, al estar situada bajo Hod y Netsaj y encima de Maljut sirviendo de fundamento para reflejar nuestra intimidad con el Creador, esa que mirada desde nuestros órganos sexuales nos recuerda que debemos unirnos y conectarnos con el Creador haciendo así del acto sexual no un momento de placer sino de Procreación en donde lo puro de sus emanaciones nos permite crear y recrearnos en su obra.

De allí que su inteligencia pura, que prueba y corrige nuestras limitadas representaciones y nos dispone para la unidad se fundamente en nuestra Fe la cual soporta nuestras creencias más intimas, acercándonos a Jesucristo como la revelación misma del amor y de la majestuosidad de un Creador capaz de humanarse para rescatarnos a nosotros de nuestra desobediencia. Motivación de vida y esperanza que fundamenta nuestro día a día frente a las complejas situaciones que debemos enfrentar en este mundo de desilusiones.

Es por ello que nuestra concepción cristiana al respecto del Mesías difiere significativamente de todos aquellos que no entienden esta creencia fundamental de la muerte y resurrección de Jesucristo que vino para rescatarnos de nuestro pecado original y gracias solo a su propio sacrificio y expiación somos perdonados, reconciliándonos así con el Creador a través de nuestra Fe.

 

Así que quienes confunden la fe como un acto de Fundamentalismo están equivocados simplemente porque no comprenden ello desde las diversas corrientes religiosas e ideológicas de este mundo que promueven con sus sesgadas interpretaciones un modelo de vida incluso aparentemente soportado en textos sagrados, predicando enseñanzas que aun siendo amorosas desdicen de ese vinculo perfecto que no clasifica sino que nos cualifica para dejar de ser intransigentes y más bien servirnos como debe ser.

El Texto de Textos nos revela en I de Corintios 3:11, “pues nadie puede poner otro fundamento que el que ya está puesto, el cual es Jesucristo”.

Oremos para que el único fundamento de nuestra fe sea la salvación que nos dio nuestro Señor Jesucristo”.