Los seres humanos embebidos en nuestros egos obviamos que somos polvo de la tierra y que solo por ello deberíamos ser mas humildes.

Una perla cotidiana nos reitera que “donde hay humildad para aceptar el error habrá inteligencia para aprender de él”.

Cuentan que cuando la prepotente modelo llego sin saludar su abuela, ella le dijo: – es mejor creerse una buena mujer, que una mujer que cree estar buena”.

El Texto de Textos nos revela en Santiago 3:16, “Porque donde hay celos y ambición personal, allí hay confusión y toda cosa mala”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!