Estamos presos de la económica y su mercado lo que no significa ser su esclavo de sus satisfactores.

Una perla cotidiana nos dice que “si podemos pecar sin lamentarlo amargamente podremos estar siendo herederos del infierno”.

Cuentan que debemos entender mejor la economía circular para poder asumir que al reducir, reciclar, recuperar, repensar, reusar, reponer, reparar, remanufacturar y reponer estamos retro alimentando la vida.  

El Texto de Textos nos revela en Deuteronomio 8:18, “porque Él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!