El concepto de bendición implica bien decir o sea usar bien nuestra habla ya que con ella fuimos creados y a través de ella nos recreamos.

Una perla cotidiana nos cuestiona al respecto de “por qué culpar al viento del desorden cuando somos nosotros los que dejamos las ventanas abiertas”.

Cuentan que si el Creador nos esta bendiciendo económicamente no deberíamos elevar nuestro nivel de vida sino de bondad, ya que las bendiciones son deudas por pagar.

El Texto de Textos nos revela en Job 28:28, “Y dijo al hombre: “He aquí, el temor del Señor es sabiduría, y apartarse del mal, inteligencia”

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!