Los seres humanos nos percibimos aparte de todos, pero realmente somos parte del todo.

Una perla anónima expresa que “cualquiera puede regalar flores, pero no el hacernos florecer”.

Cuentan que así como un pez separado del agua muere y un árbol separado de la tierra fenece, un hombre separado del Creador esta muerto.

El Texto de Textos nos revela en Hebreos 3:4, “Porque toda casa tiene su constructor, pero el constructor de todo es el Creador”.

Valoremos más nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!