Esta demostrado que a los seres humanos nos programan para reproducir unos mismos patrones conductuales.

Una perla cotidiana nos dice que “coincidir con alguien es maravilloso, pero conectarse con ese ser es ideal.

Cuentan, que si tan solo un miembro de cada familia decidiese sanar su genética a través de romper los patrones de comportamientos familiares, el mundo mejoraría.

El Texto de Textos nos revela en Juan 3:20, “Porque todo el que hace lo malo odia la luz, y no viene a la luz para que sus acciones no sean expuestas”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!