La amistad como vinculo mediado por la fraternidad y el servicio nos permite percibirnos como próximos: hermanos.

Una perla cotidiana nos reitera que “si hacemos un favor intentemos recordarlo y si nos lo hacen intentemos no olvidarlo”.

 

Cuentan, que en el éxito verificamos la cantidad de nuestros amigos y en la desgracia la calidad de estos.

El Texto de Textos nos revela en Romanos 1:12, “para que unos a otros nos animemos con la fe que compartimos”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!