Estamos llamados a dar en vez de solo esperar recibir, ya que hay que devolverle a la vida un poco de lo mucho otorgado.

 

Una perla cotidiana hace referencia a que, “quien grita está reclamando de forma incorrecta que necesita ser escuchado”.

 

Cuentan, que antes de abrir el regalo para saber lo que hay dentro debemos ocuparnos de lo que hay dentro del que lo está dando.

 

El Texto de Textos nos revela en II de Corintios 9:7, “Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría”.

 

Amemos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!