Vivimos en el mundo del lenguaje en donde consolidamos ilusiones lingüísticas que convertimos a veces en desilusiones.

 

Una perla cotidiana nos explica que “si añadimos un poco a lo poco, a diario, pronto tendremos mucho”.

 

Cuentan que, tenemos el poder para crear nuestra propia realidad por lo que vale la pena alejarnos de las expectativas mercantiles del mundo.

 

El Texto de Textos nos revela en Hebreos 11:1, “Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”.

 

Amemos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!