Mi Kabbala – Sivàn 6 – miércoles 12 de junio del 2024.

¿Escudriñar?

El Texto de Textos nos revela en Deuteronomio 4:14, “A mí también me mandó Jehová en aquel tiempo que os enseñase los estatutos y juicios, para que los pusieseis por obra en la tierra a la cual pasáis a tomar posesión de ella”.

Quienes conmemoran el Shavuot, שבועות, Shavúa שבוע, semana, entienden este como el evento más importante de la historia judía, probablemente porque aceptan que ello significa el momento de la entrega de la Torá en el Monte Sinaí. Lo que no es coincidencia y menos que concuerde con la culminación de la cuenta del Omer, luego de siete semanas de largos periodos de oración, que a su vez marcan el comienzo del Pesaj, tiempo de expectación que tuvo dicho pueblo en la experiencia en Sinaí, pero sobre todo que debemos entender como la oportunidad de nos brinda el Creador para que entendamos que en Su Palabra esta la guía de nuestras vidas.

Versículos que contienen más que ideales de monoteísmo, justicia y responsabilidad, un modelo de pensamiento que debe guiar nuestras vidas y que van más allá de costumbres morales para convertirse en nuestros propósitos de vida, por lo tanto, la celebración de Shavuot, nos denota la importancia  de no dejarnos distraer del foco central de nuestra vida: el integrarnos nuevamente al Creador, para lo cual la Torá cuenta con el programa perfecto, ese, al que ojala le dediquemos no solo un noche entera releyéndola y estudiándola, sino todos nuestros días en busca del camino de la auto perfección, תָּם־, tam.

Cada libro de la Biblia contiene mensajes cotidianos que nos invitan a amar no solo a nuestro Creador, a nuestra vida sino a nuestros próximos, presentándonos para ello ejemplos de vida como el de Ruth, רות‎, mujer no judía, que nos sirve de motivación para entender que más que un tema de raza, de creencias o de ritos, nuestras almas deben conectarse con el Espíritu Santo, para que ese deseo de reencuentro que se enmarca allí en el Sinaí, nos debe mantener unidos gracias a la diaria lectura del Texto de Textos el cual debe retroalimentarnos los siete días de nuestra semana.

Existe un enorme muro que no solo nos separa a nosotros de ellos sino a todos del Creador, debido a que el pecado aun parece cogobernar nuestras coexistencias, pero como aquel pueblo debemos caminar no solo en el Shavuot, sino en el diario peregrinaje de nuestras vidas para que a través de su amor podamos volvernos a reunir con Él, quizá ya no en la Jerusalén, יְרוּשָׁלַיִם‎, terrenal, sino en la celestial. Desde esa mirada estamos llamados a honrar a nuestro Creador con nuestras coexistencias y a alabarle constantemente.

Al estudiar a fondo la Biblia e intentar colocarla en práctica en nuestro día a día estamos floreciendo, tal y como aquel monte renació el día en que se entregó la Torá, lo que nos invita a entender que nuestra cosecha debe dar frutos, פֶּ֫רִי, peri, que honren tanto nuestras coexistencias como al Creador en una diaria expresión de gratitud para con Él por todo lo que nos aporta a diario, pero especialmente por su Palabra, que guía nuestras cotidianidades durante todas las semanas, meses y años de nuestras coexistencias si nos mantenemos en la visión de escudriñar sus páginas.  

El Texto de Textos nos revela en Juan 5;39, “escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; 40 y no queréis venir a mí para que tengáis vida”.

Oremos para que cada vez leamos y estudiemos más la Biblia.

Mi Kabbala – Sivàn 6 – miércoles 12 de junio del 2024.
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