Back

Mi Parashá – Génesis 19:17

Este versículo representa el momento en que Lot y su familia son sacados de Sodoma por los ángeles, quienes les advierten de manera muy clara y urgente que deben huir sin mirar atrás. Desde una perspectiva cabalística, “no mirar atrás” simboliza el desapego total de las viejas formas de vida, de los hábitos y la corrupción de Sodoma. Esto es fundamental para avanzar espiritualmente: el acto de mirar atrás significa estar atado a las limitaciones y al pasado, lo cual impide el crecimiento y la transformación.

En términos cabalísticos, el monte (הָהָרָה, ha’harah) al que se le ordena huir a Lot puede simbolizar un estado espiritual elevado, un lugar de protección y purificación. Subir al monte es una metáfora del ascenso espiritual, que implica distanciarse del caos y la corrupción del mundo material para acercarse a lo divino.

La palabra נַפְשֶׁךָ (naf’shekha), que significa “tu vida” o “tu alma”, tiene un valor gemátrico de 430. Este número está vinculado con la palabra נפש (nefesh), que en la cábala se asocia con el alma básica, el primer nivel del alma en su desarrollo. El llamado a salvar el “alma” nos recuerda que nuestras acciones tienen repercusiones en nuestra vida espiritual y en nuestro progreso hacia niveles más elevados del alma.

El mensaje de este versículo es claro: huir de la corrupción y no mirar atrás es crucial para el desarrollo espiritual. Cuando estamos en un proceso de cambio profundo, ya sea espiritual, personal o emocional, no podemos quedarnos atados a las viejas formas de ser o actuar. Este versículo nos enseña la importancia de cortar los lazos con las influencias negativas y enfocarnos en el avance hacia un estado superior de conciencia.

El acto de mirar hacia el monte simboliza elevarse por encima de las dificultades y centrarse en la búsqueda de lo sagrado. En nuestra vida cotidiana, esto podría significar alejarnos de relaciones o situaciones que nos impiden crecer, o de hábitos que nos atan a niveles bajos de conciencia.

A veces nos quedamos con la versión popular de Sodoma, pero el profeta Ezequiel (en el capítulo 16, versículo 49) es muy directo al explicar por qué la ciudad fue juzgada. Según él, el problema fue una mezcla de decadencia social y económica:

Soberbia y Orgullo: Se sentían superiores y autosuficientes.

Abundancia de pan y ociosidad: Tenían de sobra, pero no usaban su tiempo ni sus recursos para nada productivo o noble.

Indiferencia extrema: La clave está aquí: “No fortaleció la mano del pobre y del menesteroso”.

En resumen, Sodoma se convirtió en una sociedad donde el fuerte devoraba al débil y donde la hospitalidad (un valor sagrado en el desierto) fue reemplazada por la agresión.

El caso de la esposa de Lot: ¿Por qué el castigo por mirar atrás?

Mucha gente siente que convertirla en una estatua de sal fue un castigo excesivo por un simple gesto de curiosidad. Sin embargo, en el lenguaje bíblico, “mirar atrás” tiene un significado más profundo:

El corazón dividido: No fue una mirada de curiosidad, sino de anhelo. Ella no quería dejar esa vida. Representa a la persona que es rescatada físicamente, pero cuyo corazón sigue atrapado en el sistema que Dios está juzgando.

La falta de confianza: Al mirar atrás, desobedeció una instrucción directa de los ángeles, lo que simboliza una falta de fe en el nuevo camino que Dios le ofrecía.

El simbolismo de la sal: La sal representa la esterilidad y la preservación. Al quedar convertida en sal, se convirtió en un monumento eterno a la indecisión: ni se salvó con Lot, ni murió con los sodomitas en el fuego; quedó atrapada en el medio.

La Biblia narra que Lot intentó convencer a sus yernos de salir de la ciudad, pero ellos “pensaron que se burlaba” (Génesis 19:14).

Esto nos devuelve al tema de la misericordia: la oportunidad de escape estuvo abierta para otros miembros de la familia, pero la incredulidad y el apego a la comodidad de la ciudad les impidió dar el paso. Al final, la misericordia de Dios “sacó de la mano” a quienes estuvieron dispuestos a caminar, aunque fuera con miedo.

En el Nuevo Testamento, Jesucristo menciona este evento diciendo: “Acordaos de la mujer de Lot”, usándola como una advertencia sobre la importancia de no mirar hacia atrás cuando se busca una transformación personal.

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *