
Mi Parashà – Génesis 21:22
El nombre אֲבִימֶ֤לֶךְ (Avimelec) tiene un valor numérico de 103, y su significado se interpreta como “mi padre es rey”. Al descomponer este número como 1 (unidad, lo divino) y 3 (entendimiento y la tríada divina), obtenemos la idea de que estas letras y sus valores reflejan conceptos relacionados con justicia y equilibrio, cualidades importantes para la armonía entre lo divino y lo terrenal. Asimismo, פִיכֹל֙ (Ficol), con un valor gemátrico de 150, refuerza estas ideas de justicia y equilibrio.
La mención de אֱלֹהִ֧ים (Elohim) subraya el poder del Creador en este contexto. Elohim es un nombre del Creador que representa juicio y poder, enfatizando que todo lo que Abraham hacía estaba bendecido y guiado por este aspecto divino de justicia y equilibrio.
Este versículo nos invita a reflexionar sobre cómo el reconocimiento de lo divino en nuestras acciones cotidianas puede traer armonía y éxito a nuestras vidas. Nos recuerda que no estamos solos y que, cuando nuestras acciones están en sintonía con lo divino, los resultados son bendecidos.



