
Mi Parashà – Génesis 18:7
Este versículo continúa demostrando la hospitalidad y diligencia de Abraham al atender a sus invitados. Cada detalle tiene un significado espiritual profundo, y desde una perspectiva cabalística, el servicio de Abraham no es solo un acto de bondad hacia los invitados, sino una acción que manifiesta su conexión con lo divino.
El acto de “correr” (רָץ, ratz) indica la urgencia y el entusiasmo de Abraham por hacer el bien. En la cábala, este tipo de energía refleja la voluntad de actuar rápidamente en el servicio de lo divino, lo cual simboliza la sefirá de Jesed (bondad). El hecho de que Abraham no camine, sino corra, enfatiza su dedicación a hacer el bien sin demora.
El becerro que Abraham selecciona es “tierno y bueno” (רַךְ וָטוֹב, raj va-tov), בֶּן־בָּקָר (ben-bakar), ב (Bet) = 2, נ (Nun) = 50, ב (Bet) = 2, ק (Kof) = 100, ר (Resh) = 200, valor total de 354, lo cual en el contexto cabalístico se asocia con la pureza de la ofrenda. El becerro, como símbolo de abundancia y provisión, refleja un estado de pureza en el servicio, y la elección de lo mejor para los invitados resalta la importancia de dar lo más elevado de lo material para fines espirituales.
El valor gemátrico de “becerro” (354) puede conectarse con el ciclo anual de 354 días en el calendario lunar hebreo, lo que podría simbolizar una ofrenda cíclica y constante, reflejando la dedicación de Abraham a servir de manera continua.
En el servicio, el “joven” (הַנַּעַר, ha-na’ar) representa a alguien con vigor y energía, lo cual se relaciona con el concepto de Netzaj (eternidad y perseverancia) en la cábala. Este joven, que se apresura a preparar el becerro, refleja el compromiso de realizar el servicio de manera rápida y eficiente, actuando con perseverancia en el cumplimiento de la voluntad divina. Además, todo está relacionado con el verbo “elegir” (vayivjar, וַיִּבְחַר), lo que sugiere que el servicio de este joven no es casual, sino un acto deliberado, como toda elección espiritual.
Este versículo nos invita a reflexionar sobre la importancia de servir a los demás con rapidez, diligencia y entrega. Abraham, al correr para seleccionar lo mejor de su ganado y apresurarse a preparar una ofrenda digna, muestra que en el servicio espiritual debemos actuar con entusiasmo y dedicación. No se trata simplemente de cumplir una obligación, sino de hacerlo con el mejor esfuerzo y con una intención pura, lo que en la cábala se refleja en la sefirá de Jesed (bondad). La gematría del versículo refuerza esta enseñanza al mostrar que, a través de la acción rápida, el compromiso y la perseverancia, es posible cumplir con las expectativas divinas y traer bendiciones tanto al servidor como al servido.



