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Mi Parashá – Génesis 18:16

Este versículo describe el momento en que los visitantes angelicales que estaban con Abraham se levantan para ir hacia Sodoma, mientras que Abraham los acompaña. Desde una perspectiva cabalística, este evento tiene varias implicaciones espirituales, especialmente en lo que respecta al juicio que caerá sobre Sodoma.

“Se levantaron de allí” (Vayakumu misham): Este acto de levantarse simboliza una transición. En la Cábala, levantarse puede representar un cambio en el estado de conciencia o una transición de un nivel espiritual a otro. Los ángeles, que eran manifestaciones de las fuerzas divinas, estaban por pasar de la hospitalidad de Abraham a la misión de ejecutar el juicio sobre Sodoma.

“Miraron hacia Sodoma” (Vayashkifu al-penei Sedom): El hecho de que los ángeles miraran hacia Sodoma es significativo en la Cábala, ya que Sodoma representa la corrupción moral y espiritual. Este acto de “mirar” simboliza la percepción divina del estado espiritual de una ciudad o de una persona, y refleja la energía de la sefirá Guevurá (juicio), que se manifiesta a través de la observación de las faltas y el desequilibrio.

“Abraham iba con ellos” (ve-Avraham holech imám): Abraham, quien está asociado con la sefirá Jesed (misericordia), acompaña a los ángeles. En la Cábala, esto refleja el equilibrio entre misericordia y juicio. Abraham representa el intento de interceder y aplicar misericordia incluso cuando se está ejecutando un juicio severo. Su presencia junto a los ángeles sugiere un equilibrio entre las fuerzas divinas, una manifestación de la tensión entre Guevurá (juicio) y Jesed (misericordia).

El valor gemátrico de “Sodoma” (104) refleja la naturaleza espiritual de la ciudad, que en este caso es un lugar de juicio y desequilibrio moral. En la Cábala, los números bajos como el 104 a menudo sugieren un nivel de energía que está conectado con las manifestaciones más físicas o mundanas de la existencia, lo que corresponde a la corrupción de Sodoma.

El valor de “iba” (55) nos muestra que el acto de caminar con los ángeles no es solo físico, sino también espiritual. El número 55 está asociado con el concepto de transición y movimiento en la tradición cabalística, lo que sugiere que Abraham no solo acompañaba a los ángeles físicamente, sino que también estaba involucrado en el proceso espiritual de intercesión y equilibrio entre las energías de misericordia y juicio.

El valor de “de allí” (380) resuena con el concepto de cambio de lugar o estado. En la Cábala, el 380 puede relacionarse con la separación entre lo divino y lo físico. Aquí, los ángeles se separan de la hospitalidad de Abraham para cumplir su misión en un contexto de juicio, lo que simboliza una transición de un estado de gracia a uno de corrección severa.

Este versículo, desde una perspectiva cabalística, refleja el equilibrio entre misericordia y juicio. Los ángeles que acompañan a Abraham están a punto de llevar a cabo el juicio sobre Sodoma, pero el hecho de que Abraham, quien representa Jesed, camine con ellos sugiere que la misericordia divina todavía está presente, incluso en el momento del juicio. Esto refleja la tensión continua entre las energías de Guevurá y Jesed, y la necesidad de mantener un equilibrio entre ambas en nuestras vidas.

La gematría de las palabras clave refuerza esta enseñanza, mostrando que la ciudad de Sodoma, con su bajo valor de 104, está en un estado de energía física y moral corrupta, mientras que el movimiento de Abraham junto a los ángeles (con un valor de 55) simboliza la intercesión espiritual y el equilibrio que se busca en este proceso de juicio.

Este versículo nos invita a reflexionar sobre el papel que jugamos en la intercesión entre las fuerzas de juicio y misericordia en nuestras propias vidas y en nuestras comunidades, y cómo a veces, como Abraham, debemos caminar con las fuerzas del juicio, pero siempre buscando un equilibrio con la misericordia.

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