
Mi Parashà – Génesis 19:1
Este versículo es el comienzo del relato sobre la destrucción de Sodoma y Gomorra. Los ángeles que llegan a Sodoma representan una intervención divina, y el hecho de que Lot los reciba muestra su predisposición hacia la hospitalidad, una cualidad fundamental en la tradición cabalística y judía, que se asocia con la sefirá Jesed (misericordia).
“Los dos ángeles” (שְׁנֵי הַמַּלְאָכִים shenei-hamal’achim), מַלְאָכִ֖ים (mal’achim), מ (Mem) = 40, ל (Lamed) = 30, א (Alef) = 1, כ (Kaf) = 20, י (Yod) = 10, ם (Mem final) = 40, valor total de 141, representan fuerzas divinas que descienden al mundo para ejecutar la voluntad del Creador. En la cábala, los ángeles son mensajeros de diferentes energías divinas, y el hecho de que sean dos implica un equilibrio entre la misericordia y el juicio. Estos ángeles vienen a Sodoma tanto para juzgar como para salvar a Lot y a su familia.
“Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma” (Lot yoshev b’sha’ar Sedom): la puerta simboliza el límite entre dos realidades o mundos: el interior y el exterior, lo espiritual y lo material. Lot, al sentarse en la puerta, está en un lugar de transición, lo que refleja su dilema espiritual y moral. Aunque vive en una ciudad corrupta, todavía mantiene un vínculo con la hospitalidad y el bien, cualidades que lo diferencian de los habitantes de Sodoma.
“Se inclinó con el rostro en tierra” (vayishtachu apayim artzah): este acto es una expresión de reverencia y humildad. En la cábala, la postura de inclinarse completamente refleja una sumisión total a la voluntad divina, un acto de entrega que conecta al individuo con los planos superiores del ser.
Los ángeles no solo vienen para castigar, sino también para salvar a los justos. La energía representada por el número 141 refuerza la idea de que, incluso en tiempos de juicio, la misericordia divina sigue presente. El valor de “Sodoma” (Sedom, 104) refleja una energía negativa, asociada con la corrupción y el juicio. Sodoma, en la tradición cabalística, es vista como un lugar de desequilibrio moral y espiritual. El número 104 también sugiere que el juicio sobre Sodoma es inevitable debido a su falta de rectitud.
El valor de “estaba sentado” (yoshev, 312) refleja un estado de espera y transición. Lot está en un estado de preparación para lo que vendrá, y su disposición para recibir a los ángeles muestra que todavía tiene una conexión con lo divino, a pesar de su entorno. El número 312 refleja una posibilidad de redención para aquellos que, como Lot, siguen manteniendo un vínculo con lo espiritual.
La gematría del versículo refuerza la idea de un equilibrio entre juicio y misericordia. Los ángeles (141) traen tanto juicio como salvación, mientras que Sodoma (104) está marcada por su corrupción. Sin embargo, la disposición de Lot (312) para recibir a los mensajeros divinos indica que aún hay una posibilidad de redención en medio del caos.
Este versículo nos invita a reflexionar sobre nuestro propio papel en situaciones de desequilibrio espiritual y moral. Incluso cuando estamos rodeados de negatividad, la misericordia y la hospitalidad pueden ser los pilares que nos conecten con lo divino y nos ofrezcan un camino hacia la redención.



