
MI Parashà – Genesis 24:49
La palabra chesed “חֶסֶד”, “bondad” o “misericordia”, es uno de los sefirot del Árbol de la Vida en la Cábala. Representa el amor y la benevolencia que el Creador muestra hacia su creación, y también nuestro deber de emular esa bondad en nuestras acciones. En este versículo, Eliezer, el siervo de Abraham, pide que se actúe con bondad y verdad, lo cual es un llamado profundo a la ética.
El valor gemátrico de חֶסֶד (chesed): ח = 8, ס = 60, ד = 4; suma total = 72.
El número 72 en la Cábala está asociado con el Shem HaMephorash, el Nombre Inefable del Creador, que contiene 72 combinaciones de letras. Esto sugiere que la bondad (chesed) tiene una conexión directa con la energía divina y con la misericordia que fluye desde el Creador hacia la humanidad.
Emet “אֱמֶת” significa “verdad” expresion que está asociada con el equilibrio y la justicia divina (relacionado con la sefirá Tiferet). Aquí, Eliezer busca no solo bondad, sino verdad y justicia en las acciones que se tomarán. El Valor gemátrico de אֱמֶת (emet): א = 1, מ = 40, ת = 400; suma total = 441.
El valor 441 es importante porque, en su forma reducida (4 + 4 + 1 = 9), se relaciona con el concepto de verdad que abarca todo, siendo el último valor en el sistema decimal. Esto indica la idea de una verdad que se extiende a todas las dimensiones del ser y del universo.
Chesed (bondad) y emet (verdad) no son solo cualidades humanas, sino principios universales que están enraizados en la estructura misma del cosmos según la tradición judía. El acto de bondad que pide Eliezer, combinado con la verdad, es un reflejo de la armonía que buscamos en nuestras vidas. Así como Eliezer busca dirección clara para continuar su misión, también nosotros, al sintonizarnos con la bondad y la verdad, podemos encontrar el equilibrio y la sabiduría necesarios para tomar decisiones acertadas.
La frase final, “me volveré hacia la derecha o hacia la izquierda”, puede ser interpretada como un simbolismo de la toma de decisiones en la vida. En la Cábala, la derecha está asociada con chesed (misericordia) y la izquierda con gevurá (juicio o rigor). Este pasaje nos recuerda que siempre estamos en una encrucijada entre estas dos fuerzas cósmicas, y debemos elegir nuestro camino basándonos en la verdad y la bondad.
Este estudio nos invita a reflexionar sobre cómo nuestras decisiones diarias pueden alinearse con los principios de bondad y verdad, y cómo estas virtudes están enraizadas en los misterios divinos del universo, guiándonos hacia una vida más plena y en armonía con el propósito divino.



