
Mi Parashá – Génesis 27:10
El versículo comienza con la palabra “וְהֵבֵאתָ” (ve’heveita, “y lo llevarás”), que proviene de la raíz “בוא” (bo), que significa “traer” o “llevar”. En la cábala, este verbo implica un movimiento de acercamiento o de presentación de algo ante otra persona. Llevar el guiso a Isaac no es solo una acción física, sino un acto de acercamiento, de conexión, que permite que el padre (Isaac) y el hijo (Jacob) se unan en un momento sagrado de bendición.
La frase “בַּעֲבוּר אֲשֶׁר יְבָרֶכְךָ” (ba’avur asher yevarekhekha, “para que te bendiga”) implica una intención clara: preparar un entorno adecuado para recibir una bendición. Desde una perspectiva cabalística, la palabra “בַּעֲבוּר” (ba’avur) indica un propósito, una causa o razón. La razón por la que se lleva el guiso es para provocar la bendición de Isaac. La cábala ve esta palabra como un indicativo de que cada acto tiene un propósito mayor y está alineado con un flujo energético que debe cumplirse.
La expresión, y lo llevaras, וְהֵבֵאתָ (ve’heveita), con un valor gemátrico de 418 (Vav=6, He=5, Bet=2, Alef=1, Tav=400, Alef=4), nos habla de la palabra “שְׁלוֹם” (shalom, “paz” o “completitud”), lo que sugiere que el acto de llevar el guiso no es solo una acción de obediencia, sino un esfuerzo para restaurar la paz y la armonía dentro de la familia.
Al llevar el guiso, Jacob está ayudando a completar un ciclo de energía familiar y espiritual, la palabra, te bendiga, יְבָרֶכְךָ (yevarekhekha), con un valor gemátrico de 228 (Yod=10, Bet=2, Resh=200, Khaf=20, Khaf=200), complementa este concepto de dualidad (2) y plenitud (28, que corresponde a la palabra hebrea “כוח” – koach, que significa “fuerza” o “poder”). Esto sugiere que la bendición tiene el poder de otorgar a Jacob la fortaleza espiritual necesaria para llevar a cabo su misión y propósito de vida.
La frase, su muerte, מוֹתוֹ (moto), con un valor gemátrico de 446 (Mem=40, Vav=6, Tav=400), se asocia con la palabra “אֱמֶת” (emet, “verdad”), indicando que la muerte, en este contexto, no es solo un fin, sino una transición hacia una verdad más profunda y una conexión con el propósito divino. Esto sugiere que la bendición de Isaac tiene un valor duradero y trascendental que va más allá de su vida física.
Este versículo subraya la importancia de la acción consciente para recibir una bendición. Rebeca instruye a Jacob para que lleve el guiso a Isaac con la intención clara de crear un entorno adecuado para que la bendición fluya. En un contexto espiritual, esto nos enseña que las bendiciones no se reciben de manera pasiva; debemos crear las condiciones correctas para que las energías positivas fluyan hacia nosotros.
El acto de “llevar” y “presentar” el guiso simboliza nuestra disposición a acercarnos a lo sagrado, a presentar nuestras acciones y ofrendas con la intención correcta. La bendición que Jacob está por recibir es un símbolo de la transmisión de energía y propósito de una generación a otra, lo que nos recuerda la importancia de estar preparados y abiertos a recibir la sabiduría y la guía de aquellos que vinieron antes que nosotros.
Este versículo nos invita a reflexionar sobre cómo nuestras acciones pueden influir en la recepción de bendiciones y cómo es necesario tener una intención clara y un propósito definido en todo lo que hacemos. La cábala sugiere que, al actuar con propósito y alineados con el bien mayor, podemos atraer bendiciones duraderas que trascienden el plano físico y perduran en el ámbito espiritual.



