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Temas Majestuosos – Episodio CXXXVII – Vecindad…

“Hay algunas que…”

Mi Vecina

Grupo Gale

Gabino Pampini

Primero que todo quiero advertir que esta historia la deben clasificar entre la ciencia ficciĂłn de mi mente… esa que produce tantas de estas… Ella sale to’s los lunes, ocho en punto de la mañana… Hay quienes afirman que empezaron en las lides del amor con sus primas… en mi caso fue más con mis vecinas… Todos ellos se preguntan a quien ella escogerá… y dentro de ellas… recuerdo una en especial… un poco mayor que yo … eran esos dĂ­as en que yo entraba en mi adolescencia… Mi vecina, mi vecina… ella sabe lo rica y lo buena que esta… no era cualquier vecina… lo reconozco… ella era de las que no atraĂ­a a todos… o por lo menos no a la mayorĂ­a … quizá porque ella … esa vecina … tenĂ­a una enorme verruga entre su nariz y su boca … con todo y ello… acepto que para aquel entonces ella… llamaba mi atenciĂłn… y muchĂ­simo… que entra y sale, que entra y sale… y es que no puedo negar … que dicha mujer … ya adulta para mi… en aquel entonces … capturaba algo más que mi admiraciĂłn … además como toda mujer tenĂ­a sus atributos… unos muy femeninos a mi manera de ver en esos dĂ­as… y entre ellos… debo destacar sus enormes pechos… si que eran grandes… Sin embargo ella piensa a quien bolas parara… en ellos se enfocaba más mi mirada… y no tanto en su cara… asĂ­ que pudo más la libis… que la estĂ©tica… aunque una vez se lograba descargar todo lo que nublaba mi razĂłn… y ya de dĂ­a… en la calle … al verle… me avergonzaba de ella… obviaba que me despertaba lo mismo que las otras chicas … esas de mi edad … con las que querĂ­a tanto andar… pero que poco me atendĂ­an… buen … descubrĂ­a que habĂ­an otro tipo de atracciones… diferentes a las caras… y que todos los cuerpos femeninos… como el de aquella vecina me seducĂ­an… sin embargo… uno se cansa de todo … y con el tiempo… siento que ella… pasĂł más bien a asustarme…  o como explicar que preferĂ­a escondĂ©rmele … y hasta llegar a casa lo más tarde posible … para no tener que topármela… que entra y sale… que entra… que entra… que entra y sale… en fin… no se que seria de la vida de aquella vecina … y de otras … con las cuales compartimos procesos de iniciaciĂłn … y de preparaciĂłn … en lo que más adelante llamarĂ­a noviazgos… Mi vecina… mi vecina… Yo no se que es lo que tiene que con su caminar me domino… fundamentos … que me sirvieron para no dejarme guiar solo la primera impresiĂłn de un cuerpo … y menos … por un deseo carnal … que para esas Ă©pocas parecĂ­a una obsesiĂłn enfermiza … razones de peso que me permitieron luego de muchos años … ver en las vecinas como lo que son… seres humanos con los que compartimos algunos espacios … sin compartir nuestras vidas… Que entra… que entra… que entra y sale… Que cuando pasa, que cuando pasa, Con su camina’o me domina… asĂ­ que aunque hay vecinas … que son dignas de admirar… yo prefiero no mirarlas … para no repetir esa historia que me paso con aquella dama… a la que un dĂ­a desee por sus curvas…  para luego enaltecer mas bien sus defectos… Mi vecina… mi vecina… No se que tiene que a todo el mundo fascina… ahora … y desde entonces … mi ser entra y sale… pero de una sola casa … fijando su atenciĂłn más en la Ă©tica que la estĂ©tica … quizá … porque me siento mas vecino del mas allá… que del mas acá…        

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