Back

Mi Kabbala – Tamuz 30 , 5785 – Sabado 26 de julio del 2025

¿Opuestos?

El Texto de Textos nos revela en Génesis 8:19, “entonces los hechiceros dijeron a Faraón: Dedo del Creador es éste. Mas el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó”.

Dice la ciencia que los opuestos se complementan para generar proporcionalmente el movimiento armónico de las cosas. Con todo y ello, los seres humanos no atendemos esta visión y nos colocamos en contra de algo o de alguien, al punto, de buscar erradicar ese contrario (מנוגד, menugad), cuando deberíamos asumir la postura de buscar la armonía, la cual nos fortalece al minimizar esas contraposiciones, perspectiva que también nos reitera que no existe el bien y el mal, sino que se trata de un equilibrio necesario incluso para coordinar mejor nuestro libre albedrío, proceso que nos llama igualmente a la redención o liberación fruto de la transgresión o pecado que nos inclina a desobedecer.

Los opuestos o contrarios, aunque nos llenan de contradicciones, no deben conducirnos a las dudas, ya que es nuestro pensamiento bipolar el que no reconoce la importancia de la oscuridad para poder percibir la luz, distrayéndonos con conceptos que nos alucinan y nos llenan de todo tipo de visiones egocéntricas que con sus imaginarios nos distancian de esa redención, perpetuando separaciones que promueven dichos opuestos, fruto de un pecado original que nos enceguece, siendo necesario que nos quitemos ese velo (רעלה, raa’lah), que incluso promovemos como parte de nuestra ilusoria realidad.

No hay opuestos, solo contradicciones humanas que nos imposibilitan comprender nuestra esencia y condición humana, siendo necesario que nos integremos gracias al amor, vinculo que nos acerca a esa Su Luz, dándole a nuestro entendimiento la claridad necesaria para no perpetuar esos engaños que fluyen con lo oculto, de allí la importancia que Él mismo se encarnara para demostrarnos el camino a seguir, guía que nos permite enfocarnos en lograr desde nuestro ser interior esa unión entre el cielo y la tierra, manifestándose así su esplendor (הדר, hadar), el mismo que nos lleva a reconocernos como sus hijos, eternos.

No podemos percibir la Luz primordial mientras vivamos en el mundo de lo profano. La gematría nos invita a percibir en las letras de Su palabra esa esencia (or luz) para que podamos dejar de ocultarnos de Él, transformando esas históricas contradicciones y opuestos que nos han llevado a interpretar lo femenino y lo masculino desde esas confrontaciones, obviando que debemos unirnos, comunicarnos como una hermandad con Él por lo que debemos dejar de oponernos (tzade, צ) a Su voluntad para fluir armónicamente con su misericordia.

Al evitar integrarnos al Creador, seguiremos coexistiendo en contradicciones, visionando opuestos, proyectando visiones que solo nos generan confusiones que reproducen imaginarios limitados y sesgados a través de nuestro lenguaje. Esto perpetúa suposiciones que le dan a palabras como avo: falta o crimen, analogías con peshah (פשע): pecado, transgresión, sin sentidos que obvia que ain (עין) como primera letra de la creación (inicial de anavah, ענווה) nos llama es a ser humildes como nuestro Señor Jesucristo para que cual grano de trigo, nos permitamos nutrirnos de Su gloria, logrando con esa visión servicial y fraternal complementarnos como una sola familia.

El Texto de Textos nos revela en Juan 12:24, “De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto”.

Oremos para que nuestras contradicciones se conviertan en palabras de fe.

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *