
Perlas Cotidianas – ¿Cumplimiento?
En nuestras manos (yad, יד), esta la posibilidad de cumplir con ese plan divino que nos llama a integrarnos como hermanos.
Se trata de expiar (כפר, k.p.r.) nuestro pecado agradándonos y no agrediéndonos.
Una perla cotidiana explica que, aunque el cuerpo se resista aferrándose a esta alucinación engañosa terrenal, el alma clama por despertar.
Como Abraham en el valle de Shave (להגיע לעמק שווה) debemos comprometernos con Él entregándole nuestras vidas.
Cuentan, que dar no es perder, es tan solo devolverle a la fuente de vida.
Su Santo Espíritu enciende (פחמן, “pajmán”) el fuego de nuestro entendimiento.
La eternidad (נְצַח, “netzaj”) nos recuerda que estamos viviendo una corta experiencia terrenal humana.
El Texto de Textos nos revela en Mateo 1:22, “Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta”.
Amemos nuestras cotidianidades… ¡Transformándonos…!



