Back

Mi Kabbala – Adar 15, 5786 – Miércoles 4 de marzo del 2026

¿Limpios?

El Texto de Textos nos revela en Isaías 1:16, “¡Lávense, límpiense! ¡Aparten de mi vista sus obras malvadas! ¡Dejen de hacer el mal!”

Algunos grupos de superación de adicciones trabajan como meta el día a día, en pro que aquel ser dependiente solo por esas 24 horas de ese día, este libre, limpia (טֳהָר־, tahor) de consumir. Bella lección que denota que es el hoy lo que interesa y que nuestro objetivo debe ser el mantenernos sin pecado ese dia para el resto de nuestras vidas, gran motivación para que nuestras palabras, actos y vida hoy sean sanas, puras, llevándonos así a asumir como creyentes esa visión de degustar cada instante, de entender cada nuevo segundo como una oportunidad de integrarnos a nuestro Creador a cada instante a través de esta Su obra.

Objetivo de todo creyente para no seguirse ensuciando con inmundicias verbales con las cuales retroalimentamos nuestros pensamientos, mentes, cuerpos y acciones, entendiendo así que cada nueva idea que tengamos al respecto de la vida, debe incitarnos es a relacionarnos más y mejor con los demás, hasta entender que es el Creador, el que nos sirve de sostén y de protección para que esas interacciones sean más que armónicas en esa búsqueda espiritual en donde solo por hoy, aquí y ahora, vivimos para sus planes (תָּכְנִית, tochnit) lo que quiere decir que confiamos en Su guía.

Buscar la pureza y la limpieza de nuestra alma debe enfocarnos en sus preceptos para que nuestras esperanzas, deseos, proyectos, planes, e ideales nos permitan a diario desintoxicarnos, desinfectarnos y evacuar (נָדַד nadad) todo aquello que desdiga de esas búsquedas, que teniendo que complementarse con acciones sociales, laborales y profesionales, pueden distraernos de nuestros propósitos transcendentes y absorbernos con todo tipo de elementos que se hace necesario desvincular de nuestras vidas.

El tikún olam (תיקון עולם) nos llama a reparar el mundo, reenfocando nuestras diarias vivencias hacia Él, en vez de recrearnos en enemigos ocultos, o en enfermizos deseos crónicos que nos generan alejamientos, conflictos, deudas, en fin, una serie de sufrimientos que disfrazamos de castigos. Visiones que son solo producto de no sentirnos limpios a diario, al no bañarnos en el río de agua viva que nos ofrece nuestro Creador, el cual nos vinculan con Su amor y todo lo bueno y bello que Él nos tiene preparado a cada instante.

Estar limpios (נקי) o puros (Lev Tahor), nos lleva a tener un corazón trasparente, lo cual no se logra con ritos, esos que solo nos confunden con deidades del inframundo en donde nos ensuciamos más con los muchos males de esas dimensiones y sus creencias, costumbres mitológicas y paganas que solo le dan a nuestros imaginarios nuevas confusiones que obvian el significado de la justicia divina, rodeándonos de más oscuridad al recrearnos en búsquedas de riquezas con las cuales solo estamos promoviendo falsas creencias de las que no podremos limpiarnos tan fácilmente, en vez de dejarnos guiar por la pureza del Espíritu Santo y el Haz de Luz del Creador que ilumina nuestro entendimiento.

El Texto de Textos nos revela en II de Corintios 7:1,“como tenemos estas promesas, queridos hermanos, purifiquémonos de todo lo que contamina el cuerpo y el espíritu, para completar en el temor del Creador la obra de nuestra santificación”.

Oremos para que nuestras palabras, pensamientos, acciones y omisiones enfocadas hacia el Creador nos limpien de nuestras diarias impurezas. 

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *