
Mi Parashá – Génesis 27:17
El versículo comienza con “וַתִּתֵּן” (Vattiten, “Y puso/entregó”), un verbo que denota acción directa y propósito claro. En la cábala, dar (natan) implica transferencia de energía y responsabilidad. Rebeca está transfiriendo simbólicamente a Jacob no solo la comida, sino también la energía y el propósito que esa comida representa. El hecho de que Rebeca entregue la comida a Jacob de manera directa subraya su papel activo en guiarlo hacia el cumplimiento de su destino.
La palabra “הַמַּטְעַמִּים” (ha’mat’amim, “el guiso sabroso”) ha aparecido en versículos anteriores y sigue subrayando la importancia de la preparación cuidadosa de la comida. En la cábala, la comida representa sustento espiritual y la conexión entre lo físico y lo espiritual. Rebeca ha preparado este guiso con intención y propósito, asegurándose de que sea agradable a Isaac para facilitar la transmisión de la bendición. La comida no es solo para el cuerpo, sino también para el alma, ya que la comida preparada con amor y dedicación influye en el bienestar espiritual de quien la recibe.
El término “וְאֶת־הַלֶּחֶם” (ve’et-ha’lechem, “y el pan”) es significativo. El pan, en la cábala, simboliza la sustancia básica de la vida, el sustento que nutre tanto el cuerpo como el espíritu. La inclusión del pan junto con el guiso sugiere la necesidad de un equilibrio entre lo terrenal y lo espiritual. Rebeca no solo entrega la carne (sustento físico), sino también el pan (nutrición espiritual), completando así la provisión total para la bendición.
La expresión “y le entregó”, וַתִּתֵּן (Vattiten), tiene un valor gemátrico de 860 (Vav=6, Tav=400, Tav=400, Nun=50), que se relaciona con el concepto de “שׁוֹפָר” (shofar, el cuerno que se toca en Rosh Hashaná), que simboliza un llamado a la acción y a la conexión con la divinidad. Esto sugiere que el acto de entregar la comida no es solo físico, sino que es un acto de convocar o canalizar la energía divina hacia el cumplimiento del propósito de Jacob.
Jacob, יַעֲקֹב (Ya’akov), con un valor gemátrico de 182 (Yod=10, Ayin=70, Qof=100, Bet=2), como se asocia con el nombre divino Elokim (86), refuerza la idea de que él está alineado con el propósito divino. Al recibir la comida de su madre, Jacob está aceptando no solo el acto físico, sino también el papel espiritual que se le está transfiriendo.
La frase, el pan, הַלֶּחֶם (ha’lechem), tiene un valor gemátrico de 78 (He=5, Lamed=30, Jet=8, Mem=40) que está relacionado con la palabra “לחם” (lechem, “guerra” o “batalla”), lo que sugiere que el pan, aunque es un símbolo de sustento, también tiene un componente de lucha espiritual. Al recibir el pan, Jacob está aceptando no solo el sustento, sino también el desafío y la responsabilidad de luchar por el propósito que le ha sido otorgado.
Este versículo refleja la transferencia de responsabilidad de Rebeca a Jacob. El acto de entregar la comida a Jacob no es un simple gesto físico, sino una transferencia de energía y de propósito. Rebeca ha preparado esta comida no solo para satisfacer a Isaac, sino para facilitar la conexión entre el plano físico y el espiritual y permitir que Jacob reciba la bendición.
La comida y el pan representan sustento, pero también compromiso. Al aceptar la comida, Jacob está aceptando su papel en la familia y en la historia espiritual de su pueblo. La cábala sugiere que cada acto de entrega tiene un impacto más allá de lo visible, y este versículo nos muestra cómo Rebeca, al dar la comida a Jacob, le está entregando simbólicamente el papel de líder espiritual que ella cree que él debe asumir.
Este versículo nos invita a reflexionar sobre el poder de la intención y la transferencia de energía a través de acciones aparentemente simples. En la cábala, cada objeto y cada acción están cargados de significado espiritual, y el acto de dar comida con una intención clara puede ser un acto de transmisión espiritual y de conexión profunda entre las personas. Nos enseña que cuando damos, debemos hacerlo con conciencia y propósito, porque nuestros actos pueden tener un impacto más profundo del que imaginamos.



