Mi Kabbala – 28 Shevat 5784 – jueves 8 de febrero del 2024

¿Impurezas?

El Texto de Textos nos revela en Zacarías 13:2, “Y sucederá aquel día, declara el Creador Señor de los ejércitos, que eliminaré de la tierra los nombres de los ídolos, y nunca más serán recordados; también yo quitaré de la tierra a los profetas y al espíritu inmundo”.

Hemos asimilado una serie de influencias y creencias paganas en nuestros lenguajes y comportamientos, programación que data desde tiempo anteriores al imperio Romano que fusionó estas y otras posturas con sus propias contradicciones, lo que ha hecho por ejemplo que el deseo de un emperador como Julio César cambiara los calendarios haciendo que febrero fuera el comienzo del año nuevo con el equinoccio de primavera o que el solsticio de invierno pasara a enero donde para el senado romano comenzaba el año oficial, obviando por esos impulsos políticos los temas relacionados a la órbita de la Tierra.

Así es como Februarius, que procede del latín februa, hace referencia es a una serie de festivales de la purificación celebrados en la antigua Roma, la misma que de alguna manera nos impuso criterios, que aunque no tenemos en cuenta conscientemente, nos han alejado de la verdadera Luz del Creador para opacar nuestros contaminados hábitos plagados de todo tipo de oscuridades y vacíos, los que a su vez representamos en deseos y pensamientos separados de los mandatos divinos. Advertencia divina para evitar seguir llenándonos de esas impurezas mercantiles y podamos volver a integrarnos a Él.

La historia nos proyecta que al obviar las manifestaciones divinas nuestras idolatrías plagadas de incoherencias nos propusieron depender de un calendario que pasó del Quíntilis y Séxtilis renombrados como Julio y Agosto, en honor de Julio César y César Augusto y a que nuestros meses tuvieran entre 30 y 31 días siendo Febrero el único que quedó corto, para con esa cuenta completar cada cuatro años los tiempos descuadrados de nuestros calendarios, llamando a estos años bisiestos.

Cuentas y nombres que parecen de forma, siendo de fondo, como nos lo enseña la Torá en donde el quinto mes de Shevat, שבט o undécimo del antiguo calendario, por ser época de lluvias en Israel, nos llama a recordar la importancia de limpiar nuestros seres: purificándonos, gracias a este líquido instrumento divino que nos incita a que simbólicamente nos sumerjamos para bautizarnos en esa agua recordándonos con dicho acto que desde el vientre de nuestras madres y a través de nuestro proceso de vida debemos nacer de nuevo: renovamos.

Es preciso que logremos entonces en todas las temporadas de nuestras vidas que esa visión del año cuarenta y el día uno del undécimo mes, en donde Moisés le hablo al pueblo exponiéndoles todo lo que el Creador les había mandado con respecto a mantenerse puros, dicha perspectiva alejándonos así de ritos, romanos y Babilónicos que nos siguen invitando a adorar astros, deidades humanas, reyes y a conmemorar con nuestras festividades costumbres profanas perpetuadas en nuestros calendarios impuros.

El Texto de Textos nos revela en Filipenses 1:15, “algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad”.

Oremos para que el Espíritu del Creador nos purifique de tantas palabras, pensamientos y acciones que a diario ejecutamos y que van en contra de los mandatos divinos.

Mi Kabbala – 28 Shevat 5784 – jueves 8 de febrero del 2024
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