
Mi Kabbala – Adar 8, 5786 – Miércoles 25 de febrero del 2026.
¿Eco?
El Texto de Textos nos revela en II de Reyes 7:3, “Y había cuatro leprosos a la entrada de la puerta, y se dijeron el uno al otro: ¿Por qué estamos aquí sentados esperando la muerte?”
No es necesario estudiar con demasiada profundidad la Biblia para asumir que la parashah Tazria (פרשת השבוע) nos enuncia no solo unas leyes acerca de la lepra, sino que gracias a ella podemos deducir que el origen de esta y todas nuestras enfermedades está en nuestras expresiones, las cuales traen el mal y las plagas sobre el mundo. Lo que quiere decir que nuestros conflictos son causados principalmente por alejarnos de la Palabra del Creador y contrariamente usar esta, para recrearnos en distracciones, desobedeciéndole. Conocimientos que nos deberían llevar al reconocimiento como hijos del Creador.
Nuestras palabras producen efectos no solo en nuestras mentes, en nuestras relaciones sino en todo lo que nos rodea. Desafortunadamente poco comprendemos ello y quizá por dichas distorsiones, seguimos dejando que nuestra pecaminosa lengua de “serpiente” (נָחָשׁ), sea la que envenene nuestras existencias, por ello y a través de la cábala Judía y de la gematria podemos tener nuevas ideas para comprender algunos significados, según las diferentes letras del alfabeto hebreo original y sus combinaciones, misterios, que con estas visiones numéricas nos ayudan a atender sus revelaciones.
Esos mismos eruditos u ortodoxos como también se les conoce, nos hablan de males que hoy en día no tienen el mismo significado e importancia, como es el caso de la lepra, pero que en su contexto original llevaban al impuro infectado a resguardarse por siete días, lo que traducido por la gematria nos da más claridad al respecto para comprender que, Raquil de Tzarat Hu (צרעת הוא), numéricamente 772 al relacionarse con el concepto de Shivat (שבעת o siete), nos conduce a haLashon HaRa (הלשון הרע) que es el 666. Como a la vez a las letras y palabras Moaj (מך: cerebro, 48), (Lev, לב, corazón, 32) y a Kaved (כבד, hígado, 26), para que gracias a dicha interpretación entendamos lo que nos dice el 772.
Sumas y significados que por no conocer, con sus simbolismos y significantes, nos cuesta siquiera imaginar, pero que gracias a la guía del Espíritu Santo nos permiten el asimilar que en nuestras palabras tenemos la posibilidad de darle o no un verdadero sentido a nuestras existencias, por lo que vale la pena que nos demos cuenta que nuestras verdaderas impurezas se dan cuando en vez de aceptar a nuestro Señor Jesucristo como salvador y su Palabra, nos negamos incluso a aceptar Su amor y a irradiar este en todos nuestros entornos, maldiciendo con nuestra lengua, siendo necesario por ello, el escuchar (עִבְרִית) más, para que esa su guía nos evite cual leprosos vivir infectados.
El Texto de Textos nos revela en Lucas 17:14, “Cuando El los vio, les dijo: Id y mostraos a los sacerdotes. Y sucedió que mientras iban, quedaron limpios”.
Oremos para que nuestro Señor Jesucristo nos limpie plenamente.



