Back

Mi Kabbala – Av 14, 5785 – Viernes 8 de agosto del 2025.

¿Cumplimiento?

El Texto de Textos nos revela en Miqueas 5:2, “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad”.

Nuestro Señor Jesucristo dijo: “ni una jota ni una tilde pasará de la ley hasta que todo se haya cumplido”, traducción que difiere del griego al hebreo y que nos habla de nuestra mano (yad, יד), expresión que al contener la letra yod, la más pequeña, que incluso los antiguos escribas a menudo omitían, nos dice que para Su mano todo tiene importancia por minúsculo e insignificante que nos parezca, que todo detalle que se encuentre en Su palabra: la Torá, se realizará, que nada dejará de suceder, ni perderá la importancia debida.

Desde esa perspectiva, todo se articula y puede cobrar un nuevo sentido. Por ende, conceptos como redención y expiación, leídos desde la historia del diluvio y del Arca de Noé, nos aportan insumos simbólicos en nuestro proceso de salvación, siendo necesario articular y comprender mejor todas estas ideas, para que verbos como expiar (כפר, k.p.r.), que nos hablan del Yom Kipur (Día de la Expiación), hacen referencia en el fondo más que de cubrir con brea algo, de extraer del fondo de la palabra y fruto de la guía del Espíritu Santo esas señales que nos guían hacia nuestra redención.

Expiación que nos obliga a comprometernos con el Creador, como lo hizo Abraham en el valle de Shave (להגיע לעמק שווה), logrando así un compromiso interior que como el de nuestro patriarca nos haga vivir conforme a esos principios acordes a los mandatos divinos, siendo ejemplos de integridad, sin dejarnos tentar de ningún rey de Sodoma, la tarea es por ende mantenernos firmes, creciendo integralmente, transformándonos a cada instante, mejorando como familia, superando pruebas en pro de recibir las bendiciones de Melquisedec, sacerdocio que representa a nuestro Señor Jesucristo, quien nos adiestra en estos temas para no desfallecer.

Abraham y Noé nos enseñan por lo tanto el cómo no ceder ante pequeñas tentaciones que se nos presentan para que nos aferremos a las instrucciones del Creador dadas en su Palabra, la misma que como manual de vida nos proyecta en esos preceptos nuestras áreas más débiles siendo necesario como Isaías, limpiar nuestro ser de todo aquello que no nos permita seguir a nuestro Padre Celestial, expiando nuestros pecados. Para ello, este profeta tuvo que realizar un ritual de iniciación en el Templo, donde su boca fue limpiada con un carbón encendido (פחמן, “pajmán”) sacado del altar, y con ello fue purificado.

Somos eternos (נְצַח, “netzaj”), lo que significa que todas nuestras historias genealógicas suman, de allí que esas analogías y parábolas que encontramos en nuestro Texto de Textos nos deben servir de experiencias que enriquecen nuestro diario caminar, conocimientos que potencializan nuestras vivencias lo que significa que todo está concatenado y que lo que allí se nos proyecta debemos revisarlo sin interpretar ello como cosas de otros tiempos, ya que todo es cíclico y se reiterara más temprano que tarde en nosotros, por lo cual, es necesario no desfallecer y, al contrario, asumir el estar de la mano del Creador de forma voluntaria, dejándonos guiar por Él

El Texto de Textos nos revela en Mateo 1:22, “Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta”.

Oremos para entender y cumplir con lo que las escrituras nos piden como creyentes.

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *