Back

Mi Kabbala – Elul 23, 5785 – Martes 16 de septiembre del 2025

Promesa?

El Texto de Textos nos revela en Isaías 11:1, “Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces”.

Los hebreos esperan al Mesías, quien según sus visiones debe ser una persona normal, hijo de padres comunes, es más, algunos creen que ya nació y es que para ellos el Mesías será mortal y morirá legando su reino a su hijo o sucesor tal como David, perspectiva que les llevo a suponer que nuestro Señor Jesucristo no podía ser el hijo de Ishai, como está escrito, ya que adicionalmente el Mesías debe tener liderazgo político fruto de sus talentos e inteligencia, generando una revolución mundial que traerá justicia social perfecta para toda la humanidad e influirá a todas las personas para que sirvan al Creador de todo corazón, lo cual para los creyentes implica su segunda venida (לְהַגִּיעַ, lehagia).

También se dice que el Mesías (משיח, mâshı̂yach): ungido, ​será uno de los profetas más grandiosos de la historia, segundo en jerarquía sólo después de Moisés, ya que el Espíritu Divino descansará sobre Él, cualidades, por las que superará a todo ser humano existente y que le permitirán ver más allá de la falsedad y la hipocresía de este mundo, lo que le concederá a su vez la posibilidad de conocer todo su pasado espiritual y juzgar si alguien es culpable o no, utilizando ese poder para determinar a qué tribu pertenece cada judío para así dividir la Tierra de Israel en partes, dándole a cada tribu su porción.

Desde esa perspectiva para ellos Él reconstruirá el Tercer Templo: era Mesiánica (אלף שנה, elef shanah), en donde los celos y la competición ya no existirán, porque todo lo bueno será sumamente abundante y todas las exquisiteces serán tan comunes como el polvo, así que los hombres ya no nos dedicaremos a la guerra y las personas de todas las etnias y géneros convivirán en armonía, logrando además que como pueblo retornemos al lado de nuestro Creador, lógica que aunque parece lejana de la vida será obra de nuestro Señor Jesucristo quien realmente cumple con todos esos requisitos.

Es por ello que Él mismo predicó para su segunda venida el cumplimiento del total de las profecías, lo cual para los creyentes es una razón de peso para mantenernos en su Fe. Recordemos que nuestro Señor Jesucristo como Mesías nos dejó claro que haría un paréntesis en la historia para que Su Iglesia (כְּנֶסֶת, Knesset), nosotros los creyentes, pudiésemos como la novia elegida tener cabida dentro de ese plan del Creador, lo que implica que estos dos mil años de historia han servido para que esa iglesia pueda entrar a las bodas del cordero para lo cual nos dejó como guía al Espíritu Santo.

Finalmente y una vez seamos arrebatados de este plano terrenal como nos lo expresa el libro de Apocalipsis, mucho antes de iniciar el juicio final (מִשְׁפָּט, mishpat), se dará inicio a un nuevo milenio, en donde conviviremos como pueblo, judío e iglesia, como hermanos y tendremos la posibilidad por ende de disfrutar también del cumplimiento de toda esta maravillosa promesa la cual nos permitirá vivir en armonía los unos con los otros como familia, ratificando así todo aquello de lo cual nos habla tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento, en donde Él reinará otorgándonos Su paz.     

El Texto de Textos nos revela en Hechos 5:42, “Y día tras día, en el templo y de casa en casa, no dejaban de enseñar y anunciar las buenas nuevas de que Jesús es el Mesías”.

Oremos para comprender la promesa divina de nuestro Salvador.

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *