
Mi Kabbala – Shevat 24, 5785 – Sábado 22 de febrero del 2025
¿Débiles?
El Texto de Textos nos revela en Génesis 38:26, “Entonces Judá los reconoció, y dijo: Más justa es ella que yo, por cuanto no la he dado a Sela mi hijo. Y nunca más la conoció”.
La desinformación humana es tal que hay quienes argumentan que la Biblia es machista, mentira que obvia que es la mujer, נָשִׁים, ishshá, la que desempeña un rol preponderante en la creación: el de dar a Luz, traer una vida a este mundo y además guiar este ser conforme a los preceptos y mandatos esculpidos en esa matriz que cual recipiente divino contiene la esencia misma de la vida, muestra de ello es la larga lista de mujeres que en esas páginas del Texto de Textos denotan esos roles imprescindibles para los propósitos divinos, nombres que vale la pena tener en cuenta incluso por lo que significan.
Desde la primera mujer de la Biblia, Eva, חוה, Hava, vida, madre de todos los vivientes, hasta aquella mujer cuyo vestido era de sol, la Biblia está llena de fascinantes heroínas. Algunos creyentes hablan mucho de María, pero poco al respecto de Jocabed, la madre de Moisés, יוכבד, el Señor YHWH es glorioso, kavod, una orgullosa declaración de fe, que se acompaña de todo lo que hizo esta icónica heroína para arriesgarse a esconder a su bebé, a pesar del decreto de matar a todos los niños hebreos, hasta que pudo presentárselo a través de su hija Myrian, a la propia hija del faraón para que lo mantuviera a salvo.
Qué decir de Débora, דבורה, abeja; profetisa y jueza, que tuvo la capacidad de picar a los enemigos de Israel y por esas y otras razones es un ejemplo notable de lo que debe ser una mujer al asumir un rol de liderazgo público, el cual fue muy destacado a pesar de pertenecer a una sociedad altamente patriarcal, por ello, Débora guio brillantemente a los ejércitos de Israel hacia una gran victoria militar sobre los poderosos cananeos, incluso, en la lista debe estar la misma María Magdalena a la cual se le desdibuja como prostituta pese a que transformó su vida radicalmente al conocer al Salvador y su plan redentor.
También esta Tamar, תמר, palmera de dátiles, uno de los árboles más sagrados de Israel, quien se suma a estos ejemplos para entender lo que es la valentía, siendo entonces esta mujer protagonista de nuestra actual historia al darle el verdadero significado a nuestra propia genealogía, gracias a denotarnos a través de esos nombres la información trascendente para nuestro crecimiento, es por ello que dichos relatos nos denotan en sus personalidades audaces y aguerridas el cómo no desfallecer, siguiendo incluso los pasos de aquellas que quedaron viudas pero con perseverancia nos dieron los cimientos para sabernos parte de la nueva estirpe, la que proviene del rey David.
Leer las sagradas escrituras nos permite comprender que esas mujeres, madres, אֵם, em, en la mayoría de los casos, fueron las responsables no solo de traer a la vida a un ser, lo cual de por sí ya tiene una enorme importancia, sino que además lo criaron conforme a la voluntad de nuestro Creador, para que esos sus hijos cumplieran luego con la labor encomendada, esa que lógicamente debió comenzar por la sumisión y obediencia de estas mujeres que comprendieron perfectamente el plan del Creador para con nosotros sabiéndose por ende útiles a la obra del Creador.
El Texto de Textos nos revela en Apocalipsis 12:1, “pareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. 2 Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento”.
Oremos para valorar todo lo que significa una mujer y más una madre.



