
Mi Kabbala – Sivan 28, 5785 – Miércoles 25 de junio del 2025.
¿Discernimiento?
El Texto de Textos nos revela en Oseas 14:9, “¿quién es sabio para que entienda esto, y prudente para que lo sepa? Porque los caminos del Creador son rectos, y los justos andarán por ellos; mas los rebeldes caerán en ellos”.
A diario se nos presenta la oportunidad de decidir al respecto de hacer o no hacer algo, entendiendo que nuestras acciones y omisiones generan efectos, por lo cual debemos aprender a distinguir y diferenciar a través de nuestra razón una cosa de la otra. Juicio (מִשְׁפָּט mishpát), que nos permite actuar de una forma u de otra teniendo como manual de vida Su palabra, la misma que aunque podemos asumir con interpretaciones sesgadas nos reconfirma siempre los comportamientos adecuados conforme a Su amor.
La letra Samej (sámaj, ס) decimoquinta letra del alfabeto hebreo, que corresponde a la letra Xi (Ξ, ξ) del alfabeto griego o X de nuestro idioma desde la gematria y gracias a su valor numérico de 60 nos muestra ese espinazo del pescado para manifestarnos que Èl es nuestro soporte, que hay un camino trazado de retorno, que contamos con un marco sólido que soporta nuestra estructura de vida, esqueleto que en nuestro cuerpo refleja que como creyentes somos parte de las ramas del Árbol de la vida, el cual nos alienta, alimenta y guía para poder superar todos esos aspectos o debilidades que quieran controlarnos.
Samej, como símbolo nos llama al discernimiento, a cuestionarnos evitando los riesgos de las dudas, saliendo así de ese círculo vicioso de nuestros pensamientos mundanos que nos llenan de apegos y pasiones que al final nos encierran como en una trampa, de lo contrario, los otros senderos del día a día nos quitan esa certeza y seguridad que nos da Su apoyo, siempre y cuando nos mantengamos en Su pacto, el mismo que nos recuerda que todo debe tener ese sentido trascendente, para que así esos ciclos que nos ponen en tensión tal como la cuerda de un arco (חֶבֶֶל, jebel) o la serpiente del Génesis, nos acerquen más.
Cada signo lingüístico hebreo nos sirve de soporte, confianza que se desmorona si no nos mantenemos bajo Su sombra, la misma que nos da la tranquilidad para atravesar todas esas encrucijadas que nos produce nuestro ego, el cual nos distrae y hace perder de vista las chispas que genera en nuestro entendimiento Su palabra, la misma que con sus representaciones nos sirve de soporte y estructura para llenarnos de otros imaginarios, unos mas fraternales y serviciales distintos a los que a diario reproducimos al dejarnos seguir colocando por el mundo las cadenas del pecado, esas que significan el seguir siendo dominados por nuestras bajas pasiones (תאווה, ta’ava).
Betsabè (בת שבע) como madre de Salomón nos llama por ello, a discernir al respecto de estos y otros conceptos, en pro de permitirnos ser guiados más que por nuestros impulsos, deseos y emociones, por el Espíritu Santo, por Su palabra, la misma que a través de la oración y de su reflexión profunda, nos aporta mejoradas interpretaciones para nuestro día a día, teniendo siempre en cuenta eso sí, todo aquello que esa grafía Hebrea original nos proyecta, la cual nos conduce a ver esas otras manifestaciones del Creador, iluminando con esas chispas nuestra conciencia, logrando así más coherencia y contundencia, insumos que nos aportan para entender mejor nuestras cotidianidades.
El Texto de Textos nos revela en I de Tesalonicense 5:18, “dad gracias por todo, porque esta es la voluntad del Creador para con vosotros en Cristo Jesús”.
Oremos para discernir el día a día con la ayuda del Espíritu Santo.



