
Mi Kabbala – Tishrei 8, 5786 – Martes 30 de septiembre del 2025.
¿Gematría?
El Texto de Textos nos revela en Zacarías 4:10, “Porque los que menospreciaron el día de las pequeñeces se alegrarán, y verán la plomada en la mano de Zorobabel. Estos siete son los ojos de Jehová, que recorren toda la tierra”.
Alef (א) es la primera letra de las veintidós que conforman el alfabeto hebreo, del cual surge nuestra creación. Sin embargo, debido a la confusión de nuestras lenguas al habernos alimentado del Árbol del Conocimiento y sus frutos pecaminosos, surge lo que se conoce como escritura cuadrada o arameo cuadrado, signos lingüísticos que representan no solo nuestra realidad, sino también otros principios y un orden terrenal diferente, por lo que para alcanzar esos conocimientos supremos desde esa semiótica que nos habla de nuestra esencia, es necesario el estudio y la meditación de Su Palabra, alimentándonos así de los frutos del Árbol de la Vida, de nuestro Señor Jesucristo, y de Su amor.
El lenguaje cifrado que percibimos es solo una parte de los misterios ocultos. Esto significa que en esos signos podemos encontrar más que el propio Nombre de nuestro Creador: esos destellos de luz que, como un hilo conductor, nos acercan nuevamente a través de los senderos de la vida hacia Él, por ello esas chispas de luz que iluminan nuestras mentes, nos reorientan desde nuestro lenguaje para que ese diagrama de las Sefirot, nos permita a través de su simbología, reconocernos en otra realidad, una que la misma gematría nos traduce desde la simpleza del amor y del servicio (sharat, שָׁרַת).
Todas nuestras expresiones deben recrearse en Su Palabra para que nuestras interacciones e interrelaciones nos impulsen a integrarnos a través de lo Creado, de ahí que palabras como Etz (עץ), árbol, y Etzá (עצה), consejo o enlace, al interrelacionarse como signos que a su vez representan números, nos revelen Su fortaleza, esa que los creyentes traducimos como plena confianza en Su guía, la misma que nos llama a vincularnos con nuestros próximos para reencontrar ese camino del cual nos alejamos y en el que las Sefirot nos reorientan. Llamado a obedecer, utilizando correctamente nuestro libre albedrío y nuestro lenguaje, en pro de regresar a Su lado.
La gematría (גימטריה), que no debe confundirse con la numerología, nos ayuda a reinterpretar el significado de cada letra y de cada palabra, ofreciéndonos nuevos significados y equivalencias en pro de encontrar ese sentido más profundo de la vida, insumos que nos aportan nuevas luces para enfocarnos en niveles más elevados de conocimiento, los cuales nos otorgan un mayor entendimiento y poder de autoconciencia, algo que siempre se traducirá en mantenernos firmes en la búsqueda de reintegrarnos con Él, lo cual, lógicamente, requiere nutrirnos de Su lenguaje.
Moisés, quien recibió la Torá, pertenecía a la tribu de Leví, por ser el tercer hijo de Jacob. Su padre, Amram (Avija, אביך), representan esa perspectiva gemátrica a través del número 611, el cual nos lleva a la expresión Millui de Mateh Levi (tribu de Leví), mensaje claro para que visionemos en el 400, el 6, el 200 y el 5 y las letras que estos representan nuestra necesidad de reconexión con Él, a la cual accedemos, como creyentes, gracias al Espíritu Santo, la oración y al retroalimentarnos diariamente de Su Palabra.
El Texto de Textos nos revela en II de Timoteo 3:16, “Toda la Escritura es inspirada por el Creador, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre del Creador sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”.
Oremos para que a diario nos integremos más y más a nuestro Padre Celestial.



