Back

Mi Kabbala – Tishrei 9, 5786 – Miércoles primero de octubre del 2025.     

¿Perfección?   

El Texto de Textos nos revela en Génesis 1:14, “Dijo luego el Creador: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años”.

Todo cambia y se integra, siendo necesario asumir transformaciones interiores que nos permiten aislarnos de esas costumbres pecaminosas, por ende cada instante nos ofrece oportunidades para acercarnos al Creador y crecer en Su sabiduría e iluminación, proceso de perfeccionamiento, conocido como Tikún que nos forma para vivir acorde a Sus mandatos, honrando nuestras intenciones. Tikún olam (תיקון עולם), que busca reparar el mundo y que comienza con la corrección de nuestros pensamientos, palabras, emociones, interacciones e interrelaciones, coexistiendo así armónicamente.

Tarea cotidiana de vida que tiene un tiempo limitado no mayor de 120 años, lo que nos lleva a valorar cada segundo, minuto, hora, mes y año que se nos concede enfocándonos en alcanzar esa eternidad para lo cual debemos acogernos a esos cambios permanentes para irnos integrando Él a través de esta Su obra, mundo que articulado a nuestras erradas creencias paganas cual Babilonia nos esclaviza al ego, ese que entendemos como nuestro Egipto, escenario que nos incita sin embargo a buscar la tierra prometida para servir al único Rey, sabiéndonos hijos del Creador (abad, אב).

Fruto del pecado nos sumergimos en visiones mercantiles que se entrelazaron con nuestras costumbres paganas desde tiempos de Salomón, quien acogió a Hiram de Fenicia. Quizá por eso, el orden de nuestros tiempos se distanció aún más del Creador, y así, el primer mes, llamado Nisán, hoy es Tishréi, lo que se traduce en que coloquemos precio a todo en nuestras vidas, cuando lo que realmente se requiere es nuestro aprecio, ignorando la búsqueda de perfección divina que nos llama a un arrepentimiento diario (Iom Kipur, יום כיפור), que nos lleve a proponernos ese cambio interior.

Transformaciones que deben tener una sola perspectiva, a pesar de nuestras múltiples simbologías desorientadoras, las mismas que nos alejan de ese mejoramiento integral continuo. Quizá por ello, incluso quienes observan los astros aseguran que este mes refleja la balanza, la cual, con sus dos platillos pendientes, nos indica que el Creador juzgará nuestros actos en el momento oportuno. Por lo tanto, no podemos seguir abusando de Su misericordia (Jésed, חסד), sino que debemos buscar constantemente Su perdón, el cual debe nacer de nosotros para luego irradiarse como fluir amoroso en nuestros entornos.

Los creyentes no podemos seguir confundiéndonos con costumbres y ritos paganos; en su lugar, debemos asumir el arrepentimiento mediante la oración y la guía del Espíritu Santo, para que nuestra teshuvá (תשובה) o retorno, que abarca todos esos cambios que necesitamos, nos permita respetar sus mandamientos (Mitzvot), inspirados por Él para bendecir siempre a todos y a todo, dando lo mejor de nosotros mismos y de nuestros dones para alcanzar ese bienestar general que lógicamente, se relaciona con la perfección que, siendo del Creador, nos llama siempre a transformarnos: a ser mejores.

El Texto de Textos nos revela en Apocalipsis 21:9, “Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero”.

Oremos para que con el cambio de los tiempos tengamos un perfeccionamiento

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *