
Mi Parashà – Gènesis 12:23
La negativa total de Abram a aceptar cualquier bien material del rey de Sodoma, incluso lo más pequeño como un hilo o una correa de sandalia, denota que debemos rechazar cualquier idea de depender de las riquezas materiales de una fuente corrupta como Sodoma, reafirmando su independencia espiritual.
La expresión “Ni un hilo ni una correa de sandalia” (מִח֥וּט וְעַ֖ד שְׂר֣וֹךְ נַעַ֑ל), chut (“hilo”, valor 23) y na’al (“sandalia”, נַעַ֑ל, valor 170), nos recuerda que cada objeto material tiene un simbolismo espiritual. Un hilo o una correa de sandalia representan las conexiones más mínimas con lo material, por lo que al rechazar incluso estas pequeñas cosas, Abram está afirmando que no quiere tener ningún tipo de vínculo con las energías negativas de Sodoma. Este acto simboliza la pureza espiritual y el deseo de mantenerse alejado de influencias corruptas, incluso en los niveles más sutiles.
Este rechazo a la riqueza material nos llama no solo a rechazar la riqueza, sino a examinar su origen, ya que la manera en que se obtiene la riqueza es crucial. Las riquezas ganadas a través de la injusticia, el egoísmo o la corrupción no traen bendiciones espirituales. Al rechazar la oferta del rey de Sodoma, Abram deja claro que su éxito y bienestar dependen únicamente de Dios, no de bienes materiales adquiridos de manera cuestionable.
La expresión “Para que no digas: Yo enriquecí a Abram” (וְלֹ֣א תֹאמַ֔ר אֲנִ֖י הֶעֱשַׁ֥רְתִּי אֶת־אַבְרָֽם), he’esharti (“enriquecí”, valor 915), subraya la independencia de Abram y su deseo de que el mérito de su éxito sea reconocido como proveniente del Creador, no de los bienes materiales de Sodoma. Esto reitera la importancia de mantener la pureza y la santidad en el sustento y de no permitir que otros atribuyan el éxito espiritual o material a fuentes corruptas.
El valor numérico de na’al (170) es significativamente mayor que el de chut (23), lo que podría simbolizar que incluso las conexiones más sutiles con lo material (como un hilo) deben evitarse para mantener la pureza espiritual. El valor elevado de he’esharti (915) indica el gran peso de la declaración de enriquecer, sugiriendo que Abram no quiere que su crecimiento espiritual y material sea atribuido a fuentes corruptas.
Este versículo es una poderosa enseñanza sobre la pureza espiritual y la importancia de no depender de fuentes materiales que no están alineadas con los principios divinos. Abram rechaza incluso lo más pequeño que podría atarlo a Sodoma, demostrando su deseo de mantener su independencia espiritual y su confianza en que Dios es la única fuente de su éxito.
En nuestras propias vidas, este versículo nos invita a reflexionar sobre nuestras conexiones con lo material y a evaluar si nuestras fuentes de riqueza y sustento están alineadas con nuestros principios espirituales. Nos llama a asegurarnos de que nuestras fuentes de riqueza estén alineadas con lo espiritual y nos invita a mantener la independencia espiritual y la pureza de nuestras fuentes de sustento.



