Back

Mi Parashá – Génesis 15:1

Este versículo marca un momento en que el Creador habla directamente a Abram en una visión, asegurándole protección y una gran recompensa, elementos clave que contienen enseñanzas profundas sobre el miedo, la protección divina y la abundancia. Quizá por ello, como creyentes, debemos entender este concepto de: “No temas” (אַל־תִּירָ֣א, al-tira), cuyo valor numérico es 672, que nos indica que el miedo es una de las barreras que impide el crecimiento espiritual y la conexión con lo divino.

El miedo está asociado con la esfera de Gevurá, que representa el juicio y la restricción. Al decirle “No temas”, el Creador está alentando a Abram a que se libere de estas restricciones y abrace la confianza en Él, asegurándole “Yo soy tu escudo” (אָנֹכִ֖י מָגֵ֣ן לָ֑ךְ, anokhi magen lakh), con un valor de 93. Este escudo es un símbolo de protección divina.

Este escudo espiritual está relacionado con la idea de que, cuando uno se alinea con la voluntad divina, está protegido de las influencias negativas del mundo material. No es solo una protección física, sino también una barrera espiritual que protege el alma de las influencias negativas externas. Gracias a ello, llega esa promesa: “Tu recompensa será muy grande” (שְׂכָרְךָ֖ הַרְבֵּ֥ה מְאֹֽד, sekharekha harbeh me’od), donde שְׂכָרְךָ֖ (sekharekha), con un valor de 660, se refiere tanto a lo material como a lo espiritual.

La verdadera recompensa no es solo la acumulación de bienes materiales, sino también el crecimiento espiritual y la conexión con lo divino. La promesa de una gran recompensa para Abram refleja la idea de que, al confiar en el Creador y seguir el camino espiritual, uno recibe bendiciones tanto en el plano físico como en el espiritual.

El valor numérico de al-tira (672) sugiere que el mensaje de “no temer” tiene una importancia espiritual considerable. Liberarse del miedo es fundamental para avanzar espiritualmente. El valor de magen (93) indica que la protección de Dios es esencial para alcanzar un estado de seguridad espiritual. El valor de sekharekha (660) muestra que la recompensa de Abram tiene tanto un componente material como espiritual, al estar asociada con el crecimiento en ambos aspectos.

Este versículo refleja la relación íntima entre Dios y Abram. La declaración de Dios de ser un escudo para Abram y la promesa de una gran recompensa muestran la importancia de confiar en el camino divino y de liberar el miedo como barrera espiritual. En la cábala, este versículo es un recordatorio de que, cuando nos alineamos con la voluntad divina, estamos protegidos y bendecidos tanto material como espiritualmente.

En nuestras propias vidas, este versículo nos invita a liberarnos del miedo y a confiar en que el Creador actúa como un escudo protector en nuestro camino espiritual. Además, nos recuerda que, al mantenernos firmes en nuestros principios espirituales, recibiremos recompensas no solo en lo material, sino también en lo espiritual. El Creador es un escudo protector, un mensaje poderoso que nos inspira a seguir adelante con fe y a recibir las bendiciones que provienen de una vida alineada con los principios divinos.

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *