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Mi Parashà – Génesis 18:26

En este versículo, el Creador responde a la intercesión de Abraham afirmando que, si encuentra cincuenta justos en Sodoma, perdonará la ciudad entera por su causa. Este acto resalta el poder transformador de los tzadikim (justos) en la Cábala, donde los justos no solo sostienen el equilibrio espiritual de sus propias vidas, sino que también actúan como pilares para el mundo entero.

“Si hallo en Sodoma cincuenta justos” (im emtza biSdom chamishim tzadikim): En la Cábala, el número cincuenta se relaciona con la sefirá Biná (entendimiento), que representa la redención y el despertar espiritual. Encontrar cincuenta justos sugiere la existencia de un nivel profundo de conciencia espiritual que podría redimir la ciudad. En este contexto, los tzadikim son los que mantienen el equilibrio entre las energías de Jesed (misericordia) y Guevurá (juicio).

“Perdonaré a todo el lugar” (venasati lechol ha’makom): En la Cábala, el acto de perdonar implica una elevación espiritual. Dios no solo está dispuesto a perdonar a los justos, sino a toda la ciudad, lo que refleja el principio de que las acciones de unos pocos pueden tener un impacto profundo en el destino de muchos. Esto se alinea con el concepto de Tikun Olam, la idea de que los justos pueden reparar el mundo a través de sus acciones.

Este versículo refleja el poder transformador que los justos pueden tener sobre su entorno. En la Cábala, los tzadikim son quienes mantienen el equilibrio entre la misericordia y el juicio, y sus acciones pueden redimir a una comunidad entera. La respuesta de Dios a Abraham refuerza la idea de que los justos tienen el poder de interceder y salvar a otros, incluso cuando el juicio parece inevitable.

La gematría del versículo refuerza esta enseñanza. El valor de “cincuenta” (398) sugiere un ciclo de renovación espiritual, mientras que el valor de “justos” (254) destaca su papel en el sostenimiento del equilibrio cósmico. El valor de “lugar” (186) nos recuerda que el perdón de Dios no es solo físico, sino una expresión de Su voluntad de habitar entre los justos.

Este versículo nos invita a reflexionar sobre el impacto de nuestras acciones y cómo, al igual que los justos de Sodoma, nuestras acciones pueden influir en la salvación de nuestras comunidades y del mundo. A través de la justicia y la rectitud, podemos ser agentes de cambio y redención en el mundo.

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