
Mi Parashà – Génesis 24:66
Este versículo narra el momento en que el siervo de Abraham, después de haber encontrado a Rebeca, le relata a Isaac todos los detalles de la misión que le fue encomendada, es decir, cómo fue guiado por Dios en su búsqueda de una esposa para Isaac.
Desde la perspectiva de la cábala, cada palabra y número tiene un profundo significado. El verbo “וַיְסַפֵּר” (vayesaper) puede asociarse con la comunicación de algo importante o revelador. En términos de gematría, esta palabra tiene un valor numérico que puede relacionarse con la idea de narrar o manifestar algo oculto.
La cábala invita a reflexionar sobre cómo cada acción y palabra tiene consecuencias espirituales. El siervo no solo está cumpliendo una tarea material, sino que su relato representa la manifestación de un plan divino. Este acto de comunicar puede simbolizar nuestra propia responsabilidad de “contar” o manifestar lo divino en nuestras vidas, transmitiendo las experiencias que nos han llevado a seguir el camino de la luz.
La suma de las letras del versículo completo en hebreo también ofrece claves ocultas. La gematría de “וַיְסַפֵּר” es 376, que está relacionada con otras palabras que en hebreo expresan conexión y revelación. Esto refuerza la idea de que este acto no es meramente informativo, sino una conexión profunda con el propósito divino.
La reflexión sobre este versículo y su interpretación desde la cábala nos invita a recordar que nuestros actos cotidianos, cuando se alinean con la voluntad divina, tienen un impacto más allá de lo que podemos ver, transformando nuestra realidad y permitiéndonos ser agentes de esa luz en el mundo.



