
Perlas Cotidianas – ¿Complementándonos?
Debemos avergonzarnos (אִישׁ, ish) de seguirnos viendo como opuestos cuando se nos llama a integrarnos como hermanos.
El día a día nos llama a consagrarnos Kadesh (קָדֵשׁ), como hijos del Creador, útiles a Su obra.
Una perla cotidiana nos reitera que “aceptar el final de un ciclo, nos permite reiniciar el nuevo con mayor experiencia”.
Se trata de amar (Ahavah, אַהֲבָה), de dar: de vincularnos como seres que se complementan.
Cuentan, que en vez de sagas, son oportunidades de sanar, transformar y trascender ese pasado genético.
Nuestro entendimiento (Biná, בִּינָה) solo logra iluminarse a través de las chispas de Su palabra.
Débora (דְּבוֹרָה) nos llama a integrarnos a través de nuestras interrelaciones e interacciones.
Amemos nuestras cotidianidades… ¡Transformándonos…!



